Hacía tiempo que no veia una acción tan salvaje como la de ayer de Pepe contra Casquero. Por más que le doy vueltas, no consigo entender que le ocurrió o que cable se le cruzó. Su entrenador, tampoco le va a la zaga.Todos hemos visto en multitud de ocasiones rifirafes, codazos e incluso puñetazos, pero siempre en un contexto de pelea mutua, generalmente o de tú a tú. Lo de ayer de Pepe es de cobardes. Cuando tiene a su rival en el suelo y de espaldas, va a por él con toda la mala leche y le pisotea a la altura del muslo y la espalda, por no decir la cabeza. Muy triste y muy mala imagen para un jugador y un club, que son ejemplo para tantos y tantos niños alrededor del mundo. Y es que en entidades como el Barça o el Madrid, estos gestos, estos sucesos, hay que tratarlos con mucho cuidado y tacto. Por eso mismo, las palabras hoy de Juande Ramos, disculpando y casi justificando la actuación del defensa portugués, son tan graves en si mismas, como la propia agresión. Esto es lo que ha dicho el entrenador del equipo blanco:
"Pepe se ha cabreado cuando ha visto el penalti y quería dar patadas al aire, no al jugador. Estoy convencido de que el Comité verá que Pepe ha perdido los nervios y no quería dar una patada. Ha perdido los nervios consigo mismo. Se ha vuelto loco con él mismo"
Ojo, estas declaraciones son gravísimas. Alguien del Madrid debería urgentemente salir a la palestra, y como club señor que presume de ser, pedir disculpas en nombre del club, ha sus aficionados en primer lugar, al jugador agredido en segundo y al colectivo arbitral en tercero, tanto por la acción de Pepe, como por las declaraciones kafkianas de su técnico.
Por si Juande tiene aun dudas, aquí está el video con la brutal acción de Pepe.
Si Juande tiene un poco de vergüenza y decencía, pedirá disculpas hoy mismo.