
Partido correspondiente a la octava jornada de la Premier League. Jornada con dos partidos sobresaliendo por encima de los demás: Aston Villa - Manchester City y principalmente Chelsea - Liverpool.
El Chelsea se presentaba como colíder y después de perder un partido a priori asequible contra el Wigan del ilerdense Bob Martínez. La derrota hubiese supuesto un palo duro para el favorito del torneo al perder el liderato y encadenar dos derrotas seguidas, una de ellas contra un rival directoy en casa.
El Liverpool se presentaba en Stamford Bridge con urgencias por lo de todos los años: derrotas que desde el principio empiezan a poner en duda su capacidad de sostener un duelo por la liga hasta final de temporada.
En resumen un partido que ambos contendientes, dos de los gigantes Premier, no pueden permitirse perder si no quieren salir ciertamente tocados del encuentro.
El Chelsea se presenta con un once que en su mayor parte va camino de convertirse en mítico, de estos que la gente se aprende de memoria y que son recordados años después:
Hilario, Ivanovic, Carvalho, Terry, Ashley Coley, Essien, Ballack, Lampard, Deco, Drogba y Anelka. Es decir, notables las ausencias de Cech y de Zhirkov que sale de lesión.
El Liverpool también se presentó con el once de gala compuesto por Reina, Glenn Johnson, Skrtel, Carragher, Insúa, Mascherano, Leiva, Kuyt, Gerrard, Riera y Torres. Notable la prolongada baja de Aquilani, Leiva no está para jugar a este nivel y el Liverpool le necesita como el comer.
El partido comenzó y transcurrió como se podía esperar de equipos dirigidos por Benítez y Ancellotti, conjuntos aguerridos y duros atrás, muy furtes en el centro del campo con dos de los mejores centros defensivos del mundo -Essien y Mascherano-, delanteros rápidos y potentes y centrocampistas creadores de gran calidad: un partido duro, intenso, trabado y de enorme despliegue físico. El partido estuvo igualado en todos los aspectos del juego. Ambos equipos muy sólidos de medio campo hacia atrás y con escasas ocasiones de medio campo hacia adelante. Un par de remates de cabeza de Anelka y Ballack por parte de los blues y otro de Torres por parte de los reds lo más reseñable en ataque en este período, además de un buen lanzamiento de falta de Riera, desaparecido el resto del partido. Ambos conjuntos prescindieron de la creación en el centro del campo ante la imposibilidad manifiesta de superar a las potentes medias rivales y se dedicaron a tirar balones en largo buscando la velocidad y la potencia de sus delanteros a la carrera y el poder aéreo de estos para bajarla y hacer juego con los segundas puntas y hombres de banda. En resumen, poco juego y mucha lucha, partido muy macho no demasiado entretenido. Reseñable la jugada que dio término a la primera parte, en la que tras un lanzamiento de córner favorable al Liverpool, Drogba y Skrtel disputan un balón aéreo y el marfileño sujeta claramente al eslovaco del hombro impidiéndole ilegalmente disputar un balón para el que tenía ventaja este último. Claro penalty que debió señalar Mr. Atkinson y que posiblemente hubiera modificado el curso del encuentro.
La segunda parte comienza más o menos como acabó la primera, con gran igualdad, aunque poco a poco el Chelsea iba imponiéndose en contínuos contragolpes tras los constantes choques del ataque del Liverpool contra la zaga rival. En una de estas el argentino Javier Mascherano intentó conducir en la medular teniendo encima a Essien. El ghanés le arrebata la pelota y la suelta para Deco que inicia la contra por el centro. Asiste a la banda izquierda a Drogba y con la oposición de Johnson tira un centro medido al segundo palo en el que apareció Anelka, casi inédito hasta el momento, para convertir el primer tanto del encuentro. Corría el minuto 59.
A partir de ahí el partido tomaba otro cariz. El Liverpool tenía que buscar el empate pero el gol de Anelka le había dejado tocado. No lograba encontrar el camino al área rival y se estrellaba en la retaguardia de los blues constantemente, lo que provocaba las salidas a la contra del Chelsea, que aunque no pusieron en serios aprietos al Liverpool sí que le metían el miedo en el cuerpo.
La situación requería una actuación desde el banquillo y Benítez optó por olvidar las bandas para buscar más apoyos entre líneas quitando al discretísimo Riera y dando entrada a Benayoun. El Liverpool empezó a inclinar el campo con más pundonor que acierto y dispuso de sus mejores momentos en el partido. El Liverpool empieza a animarse y el Chelsea, como en todo el encuentro, a la expectativa y a la contra.
Benítez decide sacarlo todo y quita dos hombres de perfil defensivo para introducir hombres más ofensivos: fuera Leiva e Insúa, entran Babel y Fabio Aurelio. ¡Todos al ataque!. Ancellotti también mueve ficha dando entrada a Malouda por Deco, claramente aportando físico para defender y salir a la contra.
El Liverpool domina el partido jugando en campo del Chelsea. Esta fue la tónica hasta el final del partido. En el 74 la tuvo Gerrard contra Hilario en el área pequeña pero estuvo más rápido Ashley Cole. En el 80 jugada muy larga del Liverpool que termina en pies de Gerrard y su rechace lo coge Torres y remata fuera en posición complicada. El Liverpool continúa intentando el asalto y el Chelsea tranquilo esperando su oprtunidad. Y esta llegó en el 90.
Recibe Drogba en banda derecha dentro del área con el marcaje de Carragher cerrando portería y F. Aurelio en la ayuda cerrando el pase a la frontal. Se va Drogba por músculo con facilidad de Carragher (el inglés está en el ocaso de su carrera), llega a línea de fondo y sirve al palo corto a la llegada en carrera de Malouda que transforma. 2-0 y el cuento se acabó. Sorprendentemente fue en los minutos posteriores al gol y con todo decidido cuando tuvo las más claras ocasiones el Liverpool: Benayoun solo dentro del área la tira incomprensiblemente fuera cuando el portero ya se había tirado y descubierto el palo largo y Gerrard empala un balón aéreo que rechaza Hilario con muchas dificultades.
El Chelsea tuvo un partido relativamente cómodo concediendo escasísimas ocasiones y con un Drogba inconmensurable. Vaya jugador. Los dos goles fueron fabricados por él, con gran asistencia en el primero y jugada buenísima en el segundo. Sale reforzado de este encuentro situándose de nuevo líder en solitario esperando el partido complicado del City en Villa Park y el otro partido pendiente de los citizens. Un bloque indesbordable y durísimo. Se reafirma en su condición de aspirante a desbancar a los culés del trono europeo. Con Ancellotti en el banco recuperan la dureza que les otorgaba el gran Mou.
El Liverpool vuelve a caer en un partido con un rival duro. No era inaceptable perder este partido pero ya van 3 y aunque es muy pronto, se van desvaneciendo sus opciones de alcanzar la soñada Premier. Leiva no vale ni para estar escondido. Como tarde mucho en volver Aquilani, tiene toda la pinta de que entrará en un equipo que ya no peleará por el título. En positivo, resaltar el buen cambio de Arbeloa por Johnson, que aunque no es Alves atacando sí que es muy bueno atrás. Mis mejores deseos para este club mítico, pero no le veo.....