Así no, debieron pensar los aficionados irlandeses desplazados a Francia, ayer, en la vuelta de la clasificatoria para la copa del mundo.En realidad no solo pensaron así los perdedores, yo creo que lo hicimos todos aquellos que amamos el fútbol y que aún creemos en ciertos códigos deportivos dentro de este cada vez más asqueroso negocio en el que se ha convertido el deporte rey. "Mano de Dios" lo titula la prensa gala. Yo más bien lo llamaría, "Mano de tramposo". Y es que ayer, la verdad, Henry consiguió que por un momento, me diera vergüenza ser del Barça. Un jugador de mi equipo, no puede hacer eso. Para los que no hayais visto la jugada, os la describo brevemente. Estamos en la proroga, Henry recibe un balón aéreo dentro del área pequeña estando en claro fuera de juego, controla deliberadamente con la mano, acompaña el balón para colocarlo en las mejores condiciones y luego da un pase al corazón del área para que Gallas remate solo a puerta. Francia, tras un lastimoso partido, empataba a uno el match y con ello, la eliminatoria quedaba lista para sentencia, tras el 0-1 de la ida. Los irlandeses dispusieron de ocasiones clarísimas para llevarse la eliminatoria, pero su falta de acierto en los metros finales y un arbitraje escandaloso, acabó con las ilusiones de los bravos jugadores de Trapatoni.
Una cosa es hacer esta triquiñuela a lo largo de una competición larga como la liga o la Champions, donde se premia la regularidad y un robo de este tipo puede ser compensado más adelante y otra es que gracias a este tipo de argucias, dejes fuera del mundial a un equipo que ha sido todo entrega y corazón en una eliminatoria a vida o muerte. La cara de Henry ayer, al finalizar el partido, era un poema. No me extraña. Sus remordimientos supongo que irán por dentro. Titi siempre ha sido un ejemplo de deportividad, fair play, educación exquisita, elegancia y ejemplo para los más pequeños. Ayer, con esa acción, tiró por los suelos toda su reputación. Henry ya no será nunca más messieur, al menos para mí.
Por cierto, ya va siendo hora que la FIFA y la UEFA, evolucione un poquito. Ayer, una simple revisión de video de 15 segundos tras la jugada, hubiera dejado claro la ilegalidad del gol y esta injusticia mayúscula no se habría producido. ¿Tanto cuesta poner un juez de video?