Un hombre, licenciado en periodismo, que cambia de opinión las veces que haga falta, siempre que de ese cambio se vea beneficiado, y defendido, su equipo del alma, o quizas algun integrante de su plantilla.
Y es que no es lo mismo que una acción la lleve a cabo un jugador, u otro. Si esta Cristiano de por medio, cambiará de opinión ipsofacto.
Me explico, Relaño, hace casi unos 5 años, en su habitual YO DIGO diario de AS, comentaba lo siguiente:
"Hace tiempo que vengo lamentándome de la permisividad de los árbitros con los codos que los jugadores lanzan a pasear en las disputas aéreas. Enmascarados en movimientos de equilibrio en el aire, de protección, de acompañamiento del cabeceo, cada vez son más los jugadores que sueltan codazos. Peligroso. Muy peligroso. Los puntapiés sacuden por abajo y pueden producir fracturas, pero en zonas no vitales del cuerpo. Los codazos sacuden en la cabeza, donde tenemos todo lo necesario para pensar, para ver, para respirar, para comer... Y el codo es un percutidor duro y agudo, que aplicado con violencia puede hacer un gran destrozo.
El Comité, en casos similares, ha argumentado que no cabe rearbitrar el hecho ya juzgado. Pino Zamorano vio la acción y la sancionó sólo con tarjeta amarilla. Esa es la otra cara del problema: estos árbitros desastrosos que enseñan tarjetas por cualquier protesta y que son incapaces de perseguir los malos instintos"
Este es un artículo del dia 22/03/2005, que podeis leer aqui. Como podeis ver, Relaño esta preocupado, preocupadisimo, por el tema de los codazos en los partidos, pueden ser muy graves y causar mucho daño al jugador que lo recibe. A su vez, deja entrever, que no estaría de mas rearbitrar este tipo de acciones.
Cinco años despues, Relaño ha cambiado de opinión, que puede hacerlo, por supuesto.
"Los golpes cayeron donde no debieron caer. No en el esternón, sino en la cara, con el infortunado resultado de la fractura de la nariz. Ese es un hecho cierto, que padece estos días Mtiliga, que no volverá a jugar en un mes. Consecuencias distintas a reacciones iguales del delantero agarrado en su escapada; consecuencias derivadas de las diferentes reacciones de los dos árbitros.
Esto pasa con frecuencia en el fútbol, donde una línea muy fina separa un gol de un fallo, una expulsión de una amarilla, una amarilla de nada, un golpe sin consecuencias de una fractura grave. Lo traigo aquí porque entiendo que conviene tenerlo en cuenta a la hora de hacer juicios morales sobre tal o cual jugador. Contemplo las escenas y, aun con conclusiones tan distintas como una nariz rota y una nariz entera, no consigo ver diferencias entre lo que hizo Messi y lo que hizo Cristiano. Sí las veo entre lo que hizo un árbitro y lo que hizo el otro. Y a eso justamente es a lo que yo siempre llamo villarato"
Este es su artículo del día 26/01/2010, que podeis leer aquí. Ahora los golpes en la cara, en la cabeza, ya no le parecen tan graces, caray, son lances del juego. Una fractura de nariz... bah, poca cosa. A su vez, estos dias desde AS se ponía el grito en el cielo, ya que a su modo de ver se había rearbitrado el aprtido, esa jugada concretamente. Hace 5 años para Relaño esto estaría bien hecho...
Ya se ve que tipo de periodista es Relaño, un tipo que trabaja y escribe a favor de la corriente, arrimado a la sombra de su club.
Y es que amigos, caramba, a Mtiliga le ha roto la nariz el Villarato...