El encuentro arrancó con mucha fuerza, a la altura de un enfrentamiento de Champions, con jugadas de ida y vuelta, con un Oporto muy vertical y eléctrico. En una de estas jugadas, Varela, después de una buena cabalgada por banda, lanzó una especie de centro-chut que aparentemente iba sin demasiados problemas a manos de Fabianski. Pero, incomprensiblemente, el guardameta en vez de blocar la pelota, se la introdujo en su portería, abriendo la lata. Quizás quiso plagiar al gran Zubi…
Cuando podíamos pensar que el Arsenal se iba a venir abajo y el Oporto se iba a crecer, llegó el empate. Ni diez minutos tardaron los gunners en poner el empate en el luminoso. Tras un saque de esquina, Rosicky dejó de cabeza la pelota para Campbell, que completamente solo dentro del área pequeña, cabeceo el balón al fondo de la red. Cuatro años hace que Campbell no jugaba en la máxima competición europea, desde aquella final de París entre Arsenal y Barça. Y también marcó un gol, el único de los gunners aquella noche.
Tras el gol de empate, el Arsenal estuvo a punto de ponerse por delante tras algunas buenas ocasiones, como un gran chut sacado por Helton, y una tiro envenenado de Bendtner, desaparecido todo el partido, que salió fuera por poco.En la segunda parte tuvimos ocasión de ver la jugada más bochornosa que recuerdo en la presente edición de Champions. Balón cerca del área gunner, Campbell para evitarse de problemas innecesarios cede hacia su guardameta, previsiblemente para que este despejase de patadon, pero ni corto ni perezoso, olvidándose de que coger el balón con las manos cuando te la cede tu propio compañero con el pie es cesión, se agachó y capturó el esférico entre sus manos. El colegiado, obviamente, señaló libre indirecto dentro del área. Fabianski le dio el balón rápidamente al árbitro, este se la dejo a Micael, quien a su vez, más listo que ninguno asistía a Falcao para que rematase a puerta vacía, mientras el propio árbitro parecía hacer una obstrucción a Campbell en su intento por frenar la jugada. Una jugada que no se suele ver ni en los patios de los colegios…
Con este gol de autentica risa, el Arsenal terminó de desdibujarse, sus intentos eran estériles, con un oporto muy bien plantado y pletórico por los dos goles con los que se había encontrado. Así pues los de Arsené Wenger deberán jugarse el pase en su estadio. El gol de Campbell les da muchas esperanzas, pero podrían tener más si hubiesen jugado con un portero de verdad…