Si habéis visto 'Sin perdón' recordaréis una frase de 'William Manny' (Clint Eastwood) que decía algo así como que 'cuando matas a alguien no sólo le quitas todo lo que tiene, sino también lo que podría llegar a tener'... Algo así les pasa a los entrenadores del Madrid: basta con ocupar el banquillo blanco cierto tiempo para que se olviden todos tus antiguos méritos y, en numerosos casos, arruinar tu futura carrera por completo.A esto contribuye, como no, la virulencia de cierto sector de la prensa que ansía ver rodar cabezas de entrenadores una detrás de otra... Si hace falta calentar un partido clave sacando de contexto unas palabras de entre un cúmulo de elogios larguísimo, se hace... al fin y al cabo, la Liga es lo de menos, lo importante es cargarse al entrenador.
Aquí cada uno rema en una dirección distinta. Por un lado el Bernabéu se dedica a sacrificar a entrenadores de corte defensivo (Capello, Juande...) y cierto sector de la prensa a los de claro talante ofensivo. Cada año se cambia de opinión... se pasa de creer que el buen fútbol es un cuento chino, a cansarse del catenaccio y viceversa...
Lo decía Florentino en una entrevista: 'otros equipos ponen el acento en los entrenadores, pero por historia el Madrid lo tiene en sus jugadores'...
No voy a entrar a hacer demasiadas comparaciones, pero está claro que al Barça le ha ido mejor apostando por dos entrenadores en los últimos siete años (incluso pasando un par de años sin ganar nada) y que, mientras tanto, el Madrid sigue yendo al tran-tran buscando no se sabe qué.
No voy a entrar a hacer demasiadas comparaciones, pero está claro que al Barça le ha ido mejor apostando por dos entrenadores en los últimos siete años (incluso pasando un par de años sin ganar nada) y que, mientras tanto, el Madrid sigue yendo al tran-tran buscando no se sabe qué.
Arrigo Saccchi, por su parte, había comentado que 'Florentino siempre le quitaba autoridad al entrenador'...
Ahí va una pequeña parábola para ejemplificar en qué se traduce esto: Pensemos por un momento que Wayne Rooney llega borracho al entrenamiento (con las pintas que tiene no os será complicado imaginarlo)... y el entrenador decide ponerlo a dar 50 vueltas al campo. Si el jugador se niega, lo más probable es que tenga un problema serio. Sin embargo si esto sucede en el Madrid, puede que no pase nada... Al fin y al cabo, el entrenador del año que viene será otro y tus problemas se irán con él...
Esta historia puede que esté pillada con alfileres, pero explicaría el mal comportamiento de algunos jugadores en la última temporada de Rijkaard en el Barça o aquella historia de Guti con Juande la temporada pasada...
Ahí va una pequeña parábola para ejemplificar en qué se traduce esto: Pensemos por un momento que Wayne Rooney llega borracho al entrenamiento (con las pintas que tiene no os será complicado imaginarlo)... y el entrenador decide ponerlo a dar 50 vueltas al campo. Si el jugador se niega, lo más probable es que tenga un problema serio. Sin embargo si esto sucede en el Madrid, puede que no pase nada... Al fin y al cabo, el entrenador del año que viene será otro y tus problemas se irán con él...
Esta historia puede que esté pillada con alfileres, pero explicaría el mal comportamiento de algunos jugadores en la última temporada de Rijkaard en el Barça o aquella historia de Guti con Juande la temporada pasada...
No defiendo un exceso de poder del entrenador... pero debería haber un equilibrio entre un entrenador 'todopoderoso' y uno al que se le trate como un 'cero a la izquierda'.
Ya que, con este panorama ¿quién quiere entrenar al Madrid?
Ya que, con este panorama ¿quién quiere entrenar al Madrid?
todas mis entradas en http://siyofuesegalactico.blogspot.com