La conclusión a la que yo llegó en estos momentos es que resulta imposible aseverar si existe Messidependencía, más que nada, porque aún no hemos visto a este equipo jugar partidos transcendentales sin la participación del argentino, al menos este año. Lo que más se le parece es el partido de ida en la liguilla de la liga de campeones ante el Inter. El Barça realizó un gran encuentro y obtuvo un valioso empate en San Siro. No obstante y partiendo de la base que la dependencía implica necesariamente la subordinación, quiero pensar que no existe. Este Barça tiene una plantilla con una calidad estratosférica y estoy convencido que sin el concurso del argentino, también se puede y debe ganar aunque probablemente con menos vistosidad y brillo. De hecho, no olvidemos que antes de Messi, ya se ganaron ligas, copas e incluso Champions con plantillas mucho peores que la actual.
Messi es un jugador esencial para el Barça. Dejando de lado su faceta goleadora, algo que muchas veces viene dado por rachas caprichosas tanto para bien como para mal, lo cierto es que el pulga genera una serie de desequilibrios en la defensa contraria vitales para que el equipo pueda elaborar su fútbol. Sus desmarques, sus conducciones verticales y vertiginosas, su habilidad en los espacios cortos y su reprís en las distancias cortas, obligan al equipo rival a destinar varias coberturas para tratar de frenar al pibe. Con ello, el resto de compañeros disfrutan de más espacios y siempre afrontan la jugada en ventaja frente al rival.
Aún así no debemos olvidar que Messi aglutina mucha posesión a lo largo de un partido, muchos minutos en los que él y solo él es el protagonista. La razón me dice que sin su presencia en el terreno de juego, otro compañero asumiría esa cuota de minutos y la responsabilidad a la hora de atacar. Subestimar a este Barça ante la ausencia de Messi, me parecería una burrada, un disparate y una insensatez, máxime con gente como Ibra, Xavi, Iniesta, Pedro o Henry en sus filas.
Luego está el tema de su ubicación en el campo. Parece que las dependencias solo existen en las posiciones de ataque. En cierto modo es comprensible esta forma de pensar. No en vano, el fútbol vive de goles. Sin embargo, no menos cierto es que si tu defensa es un coladero, no sirve de nada marcar 5 chicharros en un partido y si tu centro del campo no te hace llegar el balón en condiciones, pues resulta harto imposible materializar ocasiones. En resumen, siempre se valora más y se considera más necesario al que la enchufa, que al que destruye o genera. Para mi, en el Barça, a día de hoy, existe Valdesdependencia, Puyoldependencia, Alvesdependencia, Xavidependencia y Messidependencia. Si cualquiera de ellos falla, el equipo ya no juega igual. Ojo, eso no quiere decir que no se vaya a ganar. Los conceptos, son distintos.
Usando el paralelismo de la NBA, Messi a este Barça podría ser lo que Michael Jordan a los Bulls o Koby Bryant a los Lakers. ¿Hubieran ganado algo Jordan o Koby sin los Pippen, Kukoc, Rodman, Grant, Gasol, Shaquille, Bynum o Artest? Ya les digo yo que no. Koby y Jordan no pueden defender, atacar, bloquear, rebotear y pasar al mismo tiempo.Eso sí, cuando hay que estar ahí y marcar las diferencias aparecen resplandecientes como lo que son, estrellas de este deporte, decidiendo partidos, ligas y campeonatos.
No es malo depender de Messi cuando juega, lo malo sería que el equipo no fuera capaz de afrontar mentalmente sus ausencias.
A uno se le acaban la verdad los adjetivos para hablar de este muchacho. Para mi el fútbol, no deja de ser un arte y Messi un tocado por los dioses, de esos que solo aparecen una vez en la vida. Cristiano, Rooney, Kaka, Iniesta, Xavi, Torres, Gerard serían nuestros Bethoveen, Vivaldi, Dvorak, Tchaikovski, Bach etc....
¿Messi?... Messi es Mozart. Bendita dependencia.