Un extremeño en la corte del rey Jordan
7/13/2010 01:20:00 p. m.En las próximas horas podría hacerse oficial un traspaso que se ha estado rumoreando en varios medios estadounidenses desde ayer, y en el que estaría involucrado un jugador español. Se trata del base extremeño José Manuel Calderón, cuyos días en los Toronto Raptors parecen haber finalizado.
Vayamos por partes. La franquicia canadiense, después de la mala temporada 2009-10, está decidida a hacer borrón y cuenta nueva y encauzar su proyecto con muchas caras nuevas. La pérdida de su jugador franquicia en las últimas siete campañas, Chris Bosh, ha sido el desencadenante para que Bryan Colangelo decida reconstruir el equipo casi en su totalidad. El siguiente movimiento a la salida de Bosh ha sido deshacerse de Hedo Turkoglu, jugador que ha decepcionado sobremanera en el tiempo que ha estado en Toronto. Los Raptors apostaron fuerte por él hace un año (contrato de cinco temporadas con salarios cercanos a las ocho cifras por curso), incluso después de que el jugador tuviera un acuerdo verbal con los Blazers. Sin embargo, el rendimiento del que fuera pieza clave en los Magic finalistas de 2009 ha estado muy por debajo de lo esperado, tanto en la cancha como fuera de ella, llegando incluso a "borrarse" de un partido por una supuesta enfermedad y ser visto de fiesta esa misma noche.
Así pues, Colangelo no ha tenido dudas a la hora de quitarse al turco de enmedio, y es seguro su traspaso a los Phoenix Suns a cambio de Leandro Barbosa, el escolta brasileño cuya importancia en la franquicia de Arizona había estado cayendo en los últimos años. Pero es aquí donde podría estar la noticia que afectaría a Calderón. Según apuntan algunos medios en USA, este traspaso entre Phoenix y Toronto afectaría también a los Charlotte Bobcats y a algunos jugadores más. Así quedarían los "cambios de cromos" de confirmarse lo que están señalando dichos medios:
- Toronto Raptors se haría con Leandro Barbosa (y algunos apuntan que también con Dwayne Jones) de Phoenix, y con Tyson Chandler y Boris Diaw de Charlotte.
- Charlotte Bobcats se quedaría con José Calderón y Reggie Evans procedentes de Toronto
- Phoenix Suns se haría con los servicios de Hedo Turkoglu procedente de los Raptors.
Así pues, si se confirma un traspaso que parece hecho (Chandler ha afirmado que su equipo le ha comunicado el trade), Calderón jugará a partir de la próxima temporada en los Charlotte Bobcats de Michael Jordan. Los 'Cats son un buen destino para Calde, que tendría la oportunidad de ser el base titular después de que Raymond Felton haya abanadonado North Carolina para fichar por los New York Knicks. El sistema de juego de los Bobcats en nada se parece al correcalles que estaba siendo Toronto, pero no hay duda de que un coach como Larry Brown ofrece garantías de competitividad que vendrán muy bien al base extremeño. Sólo falta que Jordan dé el visto bueno al traspaso (aún duda sobre si desprenderse o no de Chandler) para que veamos a Calderón con su nueva camiseta en una Southeast Division que se está poniendo al rojo vivo.
Y aprovechamos también para hablar de los últimos movimientos del mercado de Agentes Libres que hasta ahora no se habían comentado en el blog:
-Jermaine O'Neal será nuevo jugador de los Celtics las dos próximas temporadas (12 millones), aprovechando la larga recuperación que le espera a Kendrick Perkins. Boston también ha conseguido retener a Ray Allen, que se ha comprometido dos años más por un total de 20 millones.
-El nuevo equipo de Calderón, los Bobcats, refuerzan su juego interior con el potente alero Dominic McGuire (procedente de Sacramento) y con la renovación del power forward Tyrus Thomas. Necesitan un cinco de garantías.
-Los Chicago Bulls acompañarán a Carlos Boozer con su compañero en Utah Kyle Korver, que firma por 15 millones en tres años. También le han hecho una oferta a J.J. Redick, que los Magic se están pensando igualar o no.
-Brendan Haywood seguirá ligado a los Dallas Mavericks los próximos seis años por un total de 55 millones. Los Mavs también se hacen con el joven pívot francés de los Spurs Ian Mahinmi para dar profundidad a su frontcourt.
-El verano pasado, Ben Wallace decía que se iba a retirar. Ahora ha firmado dos temporadas más con sus Detroit Pistons.
-Los Warriors se llevan el premio gordo recibiendo a un David Lee (80 millones en seis años) que ha salido disparado de NY tras la llegada de Amar'e Stoudemire. Lee llega a Oakland a cambio de Anthony Randolph, Ronny Turiaf y Kelenna Azubuike. Golden State también ficha al ex de Miami Dorell Wright por tres años y 11 millones.
-Ryan Gomes (3 años, 12 millones), Randy Foye (2 años, 8.5 millones) y un desaparecido Brian Cook refuerzan la plantilla de Los Angeles Clippers.
-En la otra orilla de Los Angeles respiran más tranquilos. Derek Fisher no ha hecho caso a los cantos de sirena de Miami y seguirá en los Lakers las próximas tres temporadas. Es decir, hasta que se retire.
-En Memphis se han hecho con el fichaje de Tony Allen, escolta-alero de corte defensivo al que los Celtics no han podido satisfacer su demanda de renovación.
-Sigue Miami dando que hablar. Además de su cacareado nuevo Big Three, llega Mike Miller (falta por saber la duración de su contrato y su salario) y renueva Udonis Haslem perdiendo dinero (20 millones en cinco años, mucho menos de lo que le daban Dallas o Denver). Juwan Howard podría ser también objetivo de los Heat.
-En el juego interior de Minnesota empieza a haber overbooking. Renovado Darko Milicic y "repescado" Nikola Pekovic, llega también Michael Beasley procedente de Miami. Al Jefferson está muy cerca de marcharse a Utah Jazz.
-Anthony Morrow será jugador de los New Jersey Nets (3 años y 12 millones), como también lo serán Jordan Farmar (3 años, 12 millones), Travis Outlaw (5 años, 35 millones) y Johan Petro (3 años, 10 millones). Van detrás de Luis Scola.
-Fichaje menor en New Orleans Hornets. Luther Head será su nuevo combo guard por 2.3 millones en dos temporadas.
-Raymond Felton (3 años, 25 millones) será la pareja en el pick & roll de Amar'e Stoudemire. Chris Paul ha dejado caer otro posible Big Three en la Gran Manzana la temporada que viene con él mismo, Stoudemire y Carmelo Anthony.
-En Orlando no han llegado a un acuerdo para renovar a Matt Barnes y fichan a Quentin Richardson. También llega Chris Duhon para ser base suplente.
-En Phoenix, además de Turkoglu llegará Josh Childress, después de dos temporadas de aventura griega con el Olympiacos.
-Portland está cerca de contratar a Wes Matthews, a quien han hecho una qualifying offer muy suculenta. Eso abre de par en par la puerta de salida a Rudy Fernández.
-San Antonio llama tres años después al MVP de la ACB, Tiago Splitter, encantado con su nueva aventura americana. Han renovado también a Matt Bonner para las próximas cuatro temporadas.
Ganar la NBA en verano
7/10/2010 11:10:00 p. m.Juntar en el mismo equipo a Dwyane Wade, Chris Bosh y LeBron James es prácticamente copar un quinteto titular del partido del All-Star. Algo que prácticamente solo se puede conseguir en un videojuego. Una hazaña que puede cambiar para siempre el mapa de la NBA y convertir en los Miami Heat desde el día de hoy en los principales (y casi únicos) candidatos al Anillo de 2011.
Sin embargo, y tal vez sólo sea por dudar de todo lo posible, siempre he sentido cierto recelo ante este tipo de proyectos configurados a base de juntar a la mayor cantidad de estrellas posibles, y más todavía cuando ya se venden estos proyectos como ganadores antes de que el balón empiece a rodar sobre el parquet. Extrapolando al mundo del fútbol, todos recordamos el verano pasado como el del nuevo proyecto estelar de Florentino Pérez en el Real Madrid, con presentaciones multitudinarias de supercracks como Cristiano Ronaldo, Kaká o Benzema. Por aquel entonces se hablaba de un equipo sin igual en la historia del fútbol que iba a arrasar en todas las competiciones. Un año después, ese equipo no ha ganado ningún título y ha dado la sensación de tener muchas lagunas en algunos aspectos principales.
Y es que un proyecto deportivo con muchas estrellas no asegura, ni mucho menos, el éxito. O al menos el éxito instantáneo. Y mucho menos en el caso particular de estos Miami Heat. A pesar de todo, ahora nadie entre los aficionados del sur Florida se para a pensar en las posibles debilidades de su nuevo equipo. Hoy, en lo único en lo que se piensa es en las 18.000 personas que abarrotaron el American Airlines Arena de Miami para ver por primera vez a Chris Bosh y sobretodo a LeBron James con la camiseta de los Heat, escoltando a un Dwyane Wade que ha decidido regresar para capitanear a su equipo de siempre.
Como sucede muchas veces, los árboles no dejan ver el bosque. Y es que los árboles son muy llamativos en este caso. Ver juntos a tres de los diez mejores jugadores de la NBA con la misma camiseta obnubila al más pintado, y es lógico que no se tengan demasiado en cuenta los puntos oscuros que hoy en día todavía permanecen en el horizonte de Miami Heat. El primero, y muy importante, es el de la confección de la plantilla. Junto a los tres cracks, el único jugador con contrato garantizado para la temporada que viene es Mario Chalmers, base de tercer año que si no hay otra incorporación de garantías oficiará como playmaker titular. Además, los Heat tienen los derechos de tres rookies después del pasado Draft, que se supone que también se incorporarán a la plantilla. Son el alero Da'Sean Butler y dos power forwards potentes como Dexter Pittman y el excelente taponador Jarvis Varnado.
Así, y tras confirmarse también el fichaje como agente libre de Mike Miller, la plantilla de los Heat tiene por el momento ocho jugadores, por lo que faltan al menos cuatro o cinco nombres más. El equipo de Florida ha hecho una oferta de renovación al center canadiense Joel Anthony, y tienen también la intención de renovar a Udonis Haslem. Incluso el mismísimo Derek Fisher va a entrevistarse con Pat Riley a pesar de querer seguir en los Lakers y del interés de los angelinos en renovar a su capitán.
Recordemos que la NBA ha subido -sorprendentemente- el salary cap para la temporada que viene hasta por encima de los 58 millones de dólares. La parte buena para Miami es que sus grandes estrellas han renunciado a mucho dinero para jugar juntos en los Heat, lo que desahoga de forma considerable el payroll de la franquicia. El nuevo Big Three cobrará en torno a los 14 millones por cabeza, lo que significa que coparán más de la mitad del espacio salarial de la plantilla. Por tanto, no caben grandes dispendios económicos a la hora de acometer las muchas incorporaciones que hacen falta, por lo que Pat Riley va a tener que sudar tinta china para completar un roster que tendrá que llenarse con contratos muy baratos.
Sin embargo, para mí el principal quebradero de cabeza no debe ser el de completar la plantilla hasta llegar a 12-15 jugadores. Lo que más debe preocupar ahora mismo en Miami es como va a conseguir un entrenador joven como Erik Spoelstra (¿alguien ha sabido algo de él en todo este culebrón?) conjuntar a tres jugadores acostumbrados a ser los líderes de sus equipos. Una tarea nada fácil y que puede ser tanto el principal argumento del futuro éxito del equipo como la causa principal de su desmoronamiento.
Desde la distancia, Chris Bosh parece un buen tipo. Un chico divertido, afable, buenrollista, de los que da gusto tener al lado para pasar un buen rato. Y al mismo tiempo, da la sensación de que va a ser el primero de los tres en asumir que su status de estrella del equipo ya no lo va a tener en monopolio como le pasaba en Toronto Raptors, sino compartido con dos compañeros más. El año pasado promedió 16.5 tiros por partido, frente a los 20 que promediaron Wade y James. No sería raro que el ala-pívot tejano bajara aún más sus tiros por encuentro y su media de anotación cayera unos cuantos puntos. Un poco al estilo del Kevin Garnett que llegó a Boston en 2007 pasando de ser la referencia en Minnesota a una pieza más del Big Three particular de los Celtics. La ventaja de Bosh respecto a ese Garnett es su mayor juventud y plenitud física, pero también es verdad que Bosh no alcanza ni de lejos la capacidad defensiva, el liderazgo y el espíritu ganador de KG.
Para mí, la principal incógnita radica en la relación que tengan en la cancha LeBron James y Dwyane Wade. Como ha dicho Almanzor en un fenomenal artículo, los Miami Heat son la casa de Wade, y James y Bosh son los invitados que tienen derecho a todo menos a convertirse en los dueños del piso. Así pues, y considerando que Bosh no tendrá problemas en quedar relegado a la tercera opción, mis dudas se centran en saber si LeBron James tendrá la capacidad de no ser la referencia ofensiva de los Heat de la temporada que viene.
Desde que empezara a despuntar en el mundo del baloncesto siendo un adolescente, LeBron James sólo ha tenido un rol en su carrera: el de estrella absoluta del equipo. El de jugador al que todos los compañeros buscan para que se juegue los tiros decisivos. Ha sido así en el instituto St. Vincent's & St. Mary's y también en los Cleveland Cavaliers. Nunca ha habido dudas sobre quién tendría el último balón, y los tiempos muertos en los instantes finales sólo servían para que el entrenador de turno decidiera la mejor forma de hacerle llegar la pelota a LeBron. Esta circunstancia es en parte lógica, debida a la calidad del jugador y a unas cualidades físicas casi sobrehumanas que le han permitido dominar el juego como nadie. Pero también ha contribuido a fomentar la faceta más "oscura" y criticada de James. Es decir, la que se refiere a su enorme ego. Ese ego que le ha hecho ser nombrado con autoproclamados motes como King (Rey) o The Chosen (El Elegido), dos apodos que son de todo menos modestos. Sabiendo esto, ¿es posible imaginar a LeBron buscando en la pintura a Bosh para darle el balón en la última jugada? ¿O limitándose a hacer un bloqueo al defensor de Wade para que éste tenga una buena situación de tiro en la posesión final?
Tal vez, la respuesta a estas preguntas esté implícita en el hecho de que James haya escogido Miami por encima de otros destinos. Haber elegido Nets, Clippers, Bulls o Knicks, o haber decidido seguir en Cleveland, significaría mantener su rol de superestrella principal y candidato firme a MVP. Sin embargo, escoger los Heat sabiendo de la presencia de Wade y Bosh tal vez signifique que LeBron ha decidido sacrificar una carrera brillante en lo personal pero decepcionante en lo colectivo por buscar la gloria de ganar un Anillo que por fin le acerque a los más grandes de la historia. Si esto es así, entonces no hay ningún problema. LeBron subirá su promedio de rebotes y de asistencias, y bajará el de puntos desde casi 30 a unos 20-22, dejando de acaparar la mayoría de jugadas y permitiendo que sean otros los que se luzcan en determinados momentos.
Ahora mismo, el principal enemigo de los Miami Heat son precisamente los Miami Heat. Un proyecto concebido para arrasar desde el principio puede irse a pique si no hay buena química entre sus grandes estrellas, y entre sus estrellas y el resto de jugadores. Y de todos con el entrenador y la cúpula deportiva. Los títulos se ganan en la cancha, y no en los despachos o en los shows televisivos. Esta es la máxima principal que deben aprender en Miami para que un equipo de leyenda no se quede simplemente en un bonito sueño de una noche de verano.
Mix de entrenadores (II)
7/02/2010 10:13:00 a. m.Aunque sólo sea por unas horas, los banquillos de la NBA le van a quitar por el momento el protagonismo al mercado de agentes libres. Y es que se ha resuelto por fin una de las principales incógnitas del verano. Desde que finalizara la temporada 2009-10, empezaron a sobrevolar las dudas sobre la continuidad de Phil Jackson como entrenador de los campeones Los Anges Lakers. Pues bien, después de un par de semanas de consultarlo con la almohada, el Señor de los Anillos ha decidido que se va a dar una última oportunidad para seguir engrandeciendo su leyenda y la del equipo angelino.
"Contad conmigo. Después de un par de semanas de deliberación, es hora de volver a aceptar el desafío de juntar un equipo que pueda defender su título en la temporada 2010-11. Será la última parada para mí, y espero que sea grandiosa". Con estas palabras, Jackson deja claro que la próxima temporada será la última para él, y pase lo que pase se retirará como el entrenador más laureado de la historia profesional de este deporte en Estados Unidos. Con once anillos a sus espaldas, más otros dos como jugador, Phil no ha querido retirarse "por la puerta de atrás", y de esta forma ofrece a los Lakers la posibilidad de preparar con tiempo la transición en su banquillo de cara al verano que viene. Tras este anuncio, lo normal sería que los californianos ofrecieran la renovación a su capitán Derek Fisher, para así mantener el bloque que les ha hecho campeones las dos últimas temporadas. Tan solo hará falta un par de retoques en los jugadores de complemento para que los Lakers 2010-11 estén preparados para el threepeat.
La noticia de la continuidad de Phil Jackson llega apenas al día siguiente de que Doc Rivers anunciara a su vez su regreso al banquillo de los Boston Celtics. También se había especulado con la posibilidad de que Rivers abandonara la nave céltica tras su derrota en las Finales, pero Doc ha optado por hacer otro (quien sabe si el último) intento de acometer la lucha por el Anillo en 2011. Tras varios días de descanso para estar con su familia y ver a su hijo Austin ganar el campeonato americano sub-18 con la selección de EE.UU., han sido precisamente sus más allegados los que le han animado a seguir como entrenador de los Celtics. Así pues, Rivers volverá a ser la cabeza visible de un proyecto que aún cuenta con las incógnitas sobre el futuro de Ray Allen y Paul Pierce y que deberá mantenerse activo durante todo el verano.
Y para acabar, otro culebrón que llega a su fin es el del nuevo inquilino del banquillo de los Cleveland Cavaliers. Curiosamente, daba la impresión de que el destino de Cleveland y de Lakers dependía de la decisión de Phil Jackson, ya que los candidatos posibles en uno u otro banquillo estaban relacionados entre sí. Recordemos que los Cavs recibieron la negativa de Tom Izzo para entrenar al equipo, y que a principios de esta semana estaban muy cerca de cerrar el fichaje de Brian Shaw, asistente de Jackson en los Lakers. Es algo que quizá nunca sepamos con certeza, pero el caso es que un día antes del anuncio de que Phil Jackson seguirá en Los Angeles, los acontecimientos se precipitaron repentinamente. Shaw rompió las negociaciones con Cleveland, y los Cavs anunciaron que su nuevo entrenador será Byron Scott, un hombre que había sonado como más que posible sustituto de Jackson en L.A. Casualidad o no, el caso es que Scott firmará para las próximas tres temporadas, y su principal objetivo (como no) será el de intentar convencer a LeBron James para que continúe en Cleveland, algo que hoy por hoy parece bastante complicado.
Los traspasos de la noche del Draft
6/25/2010 10:31:00 p. m.Como es habitual, en la noche del Draft no sólo se deciden las 60 elecciones entre la primera y la segunda ronda, sino que también es terreno abonado para que los General Managers de cada franquicia desplieguen su estrategia de completar sus plantillas con pequeños (o grandes) movimientos. Estos son los trades que se produjeron durante el día de ayer:
-Ayer hablábamos del traspaso por el cual los Heat enviaban a Daequan Cook y una elección en primera ronda del Draft a los Oklahoma City Thunder a cambio de una elección en segunda ronda. Pues bien, esas elecciones ya tienen nombre y apellido. Miami escogió con su pick 32 al pívot de Texas Dexter Pittman, mientras que los Thunder se hicieron (pick 18) con el base Eric Bledsoe, posteriormente traspasado a Los Angeles Clippers a cambio de una futura elección en primera ronda.
-Oklahoma, muy activo anoche, participó también en un intercambio a tres bandas con New Jersey y Atlanta. En este trade, los Thunder recibieron al center alemán Tibor Pleiss (elegido por los Nets en el número 31), que seguirá al menos otra temporada en Europa. Atlanta se queda con otra elección (la número 27) de New Jersey, el escolta Jordan Crawford, y dinero en metálico. Y finalmente los Nets reciben al rocoso escolta de la universidad de Texas Damion Jones, que había sido escogido por Atlanta en el puesto 24.
-Los Dallas Mavericks no tenían elección en primera ronda, pero a cambio de dinero del bolsillo de Mark Cuban se hicieron con Dominique Jones, un atlético base de South Florida que los Memphis Grizzlies habían seleccionado con el pick 25.
-Vamos ya con traspasos de veteranos. Minnesota traspasó al alero Ryan Gomes junto con su elección en el número 16 (el alero Luke Babbitt) a los Portland Trail Blazers a cambio de Martell Webster, un jugador que era titular para Nate McMillan la temporada pasada y que lo tendrá crudo para tener minutos en los Wolves de la próxima temporada.
-Intercambio menor en las profundidades del Draft. Los Toronto Raptors se hicieron con la elección en segunda ronda (pick 50) de los Mavericks, el pívot defensivo Solomon Alabi, a cambio de dinero y una futura elección en segunda ronda.
-Miami Heat hizo historia anoche al elegir en el Draft al primer jugador procedente de la D-League, Latavious Williams. Pero en Miami no hay sitio para nadie que no sea un agente libre estelar, por lo que traspasaron a Williams a los omnipresentes Thunder a cambio de una futura segunda ronda.
-Sam Presti se ganó bien el sueldo anoche, porque sus Thunder también participaron en otro traspaso menor. Oklahoma recibe a Ryan Reid (pick 57) y dinero de parte de los Indiana Pacers, que se quedan con Magnum Rolle (pick 51).
-Cuatro jugadores estuvieron implicados en un trade entre Minnesota y Washington. Los Wizards se quedan con Trevor Booker (pick 23) y Hamady Ndiaye (pick 56), mientras que los Wolves tendrán en su equipo a Lazar Hayward (pick 30) y la perla serbia Nemanja Bjelica (pick 35).
-Aún queda la confirmación oficial (por temas legales no se puede producir hasta el día 8 de julio, cuando se conozca el nuevo tope salarial), pero es definitivo que los Thunder (otra vez) se hacen con Morris Peterson y Cole Aldrich (pick 11), procedente ambos de los New Orleans Hornets. Los Hornets se quedan con las elecciones número 21 y 26 de Oklahoma City, que son el combo forward Craig Brackins y el saltarín Quincy Pondexter. Veremos si a los Thunder el experimento Aldrich les sale mejor que Byron Mullens la temporada pasada.
-Y acabamos con el traspaso mediante el cual los Chicago Bulls envían a Kirk Hinrich y a su pick 17 -el alero francés Kevin Seraphin- a los Washington Wizards a cambio de una elección futura en segunda ronda del Draft. Es decir, a cambio de prácticamente nada. La intención de los Bulls es liberar espacio salarial (a Hinrich le quedaban 17 millones por cobrar en dos temporadas) para acometer el fichaje de al menos dos agentes libres de primera fila. Por eso también se ha especulado con la posible salida de Luol Deng. En cuanto a Washington, la llegada de Hinrich junto con la presencia de John Wall puede significar dos cosas: la primera, que Randy Foye (agente libre restringido) no seguirá en el equipo; y la segunda, que hay ganas de traspasar a Gilbert Arenas. Veremos que ocurre con los capitalinos.
-Aún queda la confirmación oficial (por temas legales no se puede producir hasta el día 8 de julio, cuando se conozca el nuevo tope salarial), pero es definitivo que los Thunder (otra vez) se hacen con Morris Peterson y Cole Aldrich (pick 11), procedente ambos de los New Orleans Hornets. Los Hornets se quedan con las elecciones número 21 y 26 de Oklahoma City, que son el combo forward Craig Brackins y el saltarín Quincy Pondexter. Veremos si a los Thunder el experimento Aldrich les sale mejor que Byron Mullens la temporada pasada.
-Y acabamos con el traspaso mediante el cual los Chicago Bulls envían a Kirk Hinrich y a su pick 17 -el alero francés Kevin Seraphin- a los Washington Wizards a cambio de una elección futura en segunda ronda del Draft. Es decir, a cambio de prácticamente nada. La intención de los Bulls es liberar espacio salarial (a Hinrich le quedaban 17 millones por cobrar en dos temporadas) para acometer el fichaje de al menos dos agentes libres de primera fila. Por eso también se ha especulado con la posible salida de Luol Deng. En cuanto a Washington, la llegada de Hinrich junto con la presencia de John Wall puede significar dos cosas: la primera, que Randy Foye (agente libre restringido) no seguirá en el equipo; y la segunda, que hay ganas de traspasar a Gilbert Arenas. Veremos que ocurre con los capitalinos.
Draft 2010: John Wall es el gran protagonista
6/25/2010 10:24:00 a. m.(Foto: Jennifer Pottheiser/NBAE/Getty Images)
Anoche se dio por inaugurada la temporada 2010-2011 en la NBA con la ceremonia del Draft. Un acto que se desarrolló sin demasiadas sorpresas, con las primeras elecciones cantadas de antemano y sin la presencia de traspasos que incluyeran a jugadores de renombre (el año pasado conocimos los trades de Shaquille O'Neal a Cleveland o Vince Carter a Orlando).
No hubo margen para el asombro en la primera elección. Como todo el mundo sabía, los Washington Wizards convirtieron a John Wall en el centro de todas las miradas y en el novato que más seguimiento tendrá la próxima campaña. Wall es un base atlético, potente, con gran capacidad de desborde y manejo de balón y mucho carisma. Le falta por pulir su tiro exterior y mejorar el control del ritmo de los partidos, pero sin duda es de esos jugadores cuyas características le harán tener un impacto inmediato en la NBA. Después de sólo una temporada en la NCAA con los Wildcats de Kentucky, Wall liderará el nuevo proyecto de los Wizards. La gran duda es saber si lo hará acompañado de Gilbert Arenas o los capitalinos traspasarán a Agent Zero para colocar a la franquicia sobre los hombros de Wall.
En la segunda posición tampoco hubo sorpresa. Los Sixers de Philadelphia seleccionaron a Evan Turner, un alero todoterreno procedente de los Buckeyes de Ohio State. Turner es un 2.03 con enorme facilidad para anotar, rebotear y asistir. ¿Os suenan esas características? Pues sí, son las mismas que las de un Andre Iguodala con muchísimas papeletas para salir traspasado. Completando el top three, los New Jersey Nets escogieron al power forward de Georgia Tech Derrick Favors, un ala-pívot físico y reboteador que puede ser el complemento perfecto para Brook Lopez en el juego interior de los Nets.
Wesley Johnson fue escogido por los Minnesota Timberwolves con el número 4. El alero de los Orangemen de Syracuse ha subido como la espuma en los mock drafts de los últimos días, y los de Minneapolis han apostado fuerte por él. Johnson es el paradigma de la mayoría de forwards que se presentaban al Draft: fuerte, ágil, físico, reboteador y además con gran capacidad defensiva. Talento joven para un equipo en búsqueda de su identidad. Tras Johnson, el elegido fue DeMarcus Cousins, número 5 seleccionado por los Sacramento Kings. Compañero de Wall en Kentucky, Cousins es un pívot con carácter, agresivo y directo en su juego, muchas veces comparado con Amar'e Stoudemire. Los Kings se deshicieron de Spencer Hawes y ahora se hacen con este jugador que puede darles un salto de calidad.
En el número 6 encontramos a otro interior como Ekpe Udoh, elegido por los Golden State Warriors. El ex jugador de Baylor será otra pieza joven en el puzzle del equipo de Don Nelson, sobrado de talento ofensivo pero falto de una consistencia que puede aportar Udoh. Su llegada implicará la más que probable salida de Andris Biedrins. Con el número 7, los Pistons seleccionaron a Greg Monroe, un pívot old school que deberá aportar el poderío y la presencia de las que adolece el frontcourt de los de Detroit. Un puesto más abajo (pick 8), Los Angeles Clippers se hicieron con Al-Farouq Aminu, un ala-pívot poderoso y reboteador que aportará profundidad al juego interior angelino, que por fin contará con un recuperado Blake Griffin. En el número 9, los Utah Jazz escogieron a Gordon Hayward, el principal artífice del milagro de la universidad de Butler, que sorprendió a todos plantándose en la gran final de la NCAA hace unos meses. Hayward es un alero versátil, muy del estilo de lo que gusta en Salt Lake City. Era además el gran sueño de los Indiana Pacers, que anhelaban hacerse con un héroe local para revitalizar a su público. Sin embargo, los Jazz les ganaron por la mano, e Indiana tuvo que conformarse con escoger con su pick 10 a Paul George, un alero anotador que se ha metido por sorpresa entre los diez primeros después de unos excelentes workouts.
Podéis consultar la lista completa de la primera y segunda ronda y el análisis de todos los jugadores pinchando en este enlace
Podéis consultar la lista completa de la primera y segunda ronda y el análisis de todos los jugadores pinchando en este enlace
Mercado pre-Draft: traspasos y rumores
6/24/2010 11:36:00 a. m.(Foto: Jose Luis Villegas/Sacramento Bee)
Esta noche se celebrará la edición de 2010 del Draft de la NBA, momento en el que los rookies de la nueva hornada encontrarán acomodo en las treinta franquicias de la Liga. Tradicionalmente, este ha sido el pistoletazo de salida del "mercado de verano" de la NBA, en el cual se empiezan a producir los traspasos que configurarán las nuevas plantillas, y que tendrá su momento culminante a partir del 1 de julio cuando se abra el periodo de fichajes de agentes libres.
Sin embargo, también es habitual que se produzcan algunos movimientos previos al Draft, y este año no ha sido una excepción. Son movimientos en principio poco importantes, encaminados principalmente a reforzar alguna posición puntual, subir alguna posición en el Draft o liberar espacio en el salary cap para acometer posteriores fichajes. Estos han sido los traspasos que se han producido hasta ahora:
-El día del séptimo partido de las Finales conocimos que los Philadelphia 76ers traspasaban a Samuel Dalembert a los Sacramento Kings a cambio de Spencer Hawes y Andrés Nocioni. Los Kings ganan así margen de maniobra de cara al mercado de 2011, ya que Dalembert está en el último año de su contrato (12.2 millones) y seguramente esté una sola temporada en la franquicia californiana. Además, la relación de Hawes con Paul Westphal había pasado por algunos altibajos, y la temporada de Nocioni ha sido para olvidar. Sacramento tiene ahora un pívot intimidador del que ha carecido en los últimos años, y además la quinta elección en el Draft. Por su parte, Philadelphia se deshace del center haitiano, que no ha dado el rendimiento esperado en las nueve temporadas que ha estado en el equipo, y a cambio recibe a un pívot que ofrece otras características -calidad y tiro de media distancia- como es Hawes. En cuanto al Chapu, mucho se ha especulado con su regreso a Europa (en Madrid y Vitoria lo esperan con los brazos abiertos), pero el hecho de tener todavía al menos dos temporadas y casi 14 millones por cobrar son un difícil escollo para abandonar la NBA. Recordemos también que Philadelphia tiene la segunda elección esta noche, y todo apunta a que escogerán al alero de Ohio State Evan Turner, lo que seguramente conlleve la salida de Andre Iguodala para buscar otro hombre alto y un base de garantías.
-Ayer mismo, los Golden State Warriors traspasaban a Corey Maggette y su elección en segunda ronda en este Draft a los Milwaukee Bucks, a cambio de Dan Gadzuric y Charlie Bell. En los Warriors confían en que los casi 20 puntos por partido que aportaba Maggette los cubran los recuperados Anthony Randolph y Brandan Wright, además del sorprendente Reggie Williams, todo un descubrimiento procedente de la D-League. Además, Gadzuric termina contrato la temporada que viene y Bell tiene un ficha "barata" (menos de 8 millones hasta 2012). En Milwaukee, la intención es reforzar la posición de alero en previsión de que John Salmons -que tiene una player option para la temporada que viene- decida salir al mercado de agentes libres y abandone la franquicia. Por ello, también se han hecho con los servicios de Chris Douglas-Roberts, que llega de los New Jersey Nets a cambio de una segunda ronda del Draft de 2012. El escolta-alero de segundo año había tenido problemas con el staff técnico de los Nets, que no ha dudado en desprenderse de él a pesar de lo bajo de su contrato (apenas 850 mil dólares). Por otro lado, y volviendo a los Warriors, el equipo californiano traspasó otra de sus elecciones en segunda ronda (la número 34) por la número 44 de los Blazers, que compensaron a Golden State con una cantidad económica que no ha trascendido.
-También anoche se confirmaba el traspaso por el cual los Oklahoma City Thunder reciben a Daequan Cook y la elección nº 18 del Draft de parte de Miami Heat, a cambio de la elección nº 32. Obviamente, las razones de Miami son más económicas que deportivas, ya que sacrifican su única opción en primera ronda. En los Heat, todas las miradas están puestas en retener a Dwyane Wade y acometer el fichaje de un agente libre de renombre (Chris Bosh o Amar'e Stoudemire), por lo que todo lo que sea liberar lastre salarial (aunque sean los 2.2 millones que cobraría Cook o los 1.2 que le corresponderían al rookie elegido en primera ronda) es bien recibido en la franquicia de Florida. Por su parte, no perdamos de vista a unos Thunder que se hacen con un tirador exterior que ha ganado el concurso de triples -aunque su porcentaje el curso pasado fue muy pobre- y que tendrán tres elecciones en primera ronda (18, 21 y 26) esta noche y mucho margen salarial para atraer agentes libres.
Fuera ya de los traspasos confirmados, también es momento de los primeros rumores. Muchos de ellos tienen como protagonista a Rudy Fernández, a quien le han salido multitud de "novias". Algunos medios (españoles) han llegado a dar por hecho su regreso a España, pero lo cierto es que de momento el futuro de Rudy sigue pasando por la NBA. Aunque lo que parece claro es que no pasa por Portland, equipo del que ha manifestado su deseo de salir por su falta de conexión con el coach Nate McMillan. En las últimas horas se ha hablado del interés de los New York Knicks (acb.com lo sacaba anoche en portada), que ofrecían a Toney Douglas o Wilson Chandler como monedas de cambio para hacerse con el escolta balear, pero los Blazers han rechazado esta oferta. Otros candidatos a hacerse con Rudy son Raptors, Rockets o Bulls, por lo que tendremos "caso Rudy" para largo.
Y por supuesto, no puede falta el tema LeBron James. Hasta que The Chosen -menos elegido conforme pasan los años- no se decida por un equipo u otro, tendremos su nombre hasta en la sopa. Anoche saltaba en Twitter el rumor de que LeBron no seguirá en los Cavaliers, y se apuntan como posibles destinos equipos como Chicago, Clippers, Miami, New York o New Jersey. Por fortuna, ya queda poco tiempo para que se solucione un culebrón del que se lleva hablando desde hace un año.
Incógnitas tras la Final: Boston Celtics
6/23/2010 10:05:00 a. m.(Foto: Christian Petersen/NBA/Getty Images)
La franquicia del estado de Massachusetts ha terminado completando una temporada muy por encima de las expectativas que se tenían hace apenas dos meses. En aquel entonces, al final de la regular season, los Celtics estaban inmersos en una mala racha de resultados que les hizo ganar apenas 50 partidos y terminar en la cuarta posición de la Conferencia Este. Se decía en ese momento que el Big Three estaba demasiado mayor, que el banquillo no aportaba o que Boston iba a salir de los Playoffs a las primeras de cambio iniciando un doloroso fin de ciclo.
Sin embargo, los Celtics han demostrado que son carne de Playoffs. Cuando la temporada ha llegado a su fase decisiva, los Orgullosos Verdes han hecho honor a su apodo y han realizado un papel que a punto ha estado de llevarles a la gloria absoluta. Primero se deshicieron cómodamente de Miami Heat en primera ronda, y después dejaron en la cuneta a los dos grandes favoritos del Este, Cleveland Cavaliers y Orlando Magic, en seis partidos y mostrándose muy superiores a domicilio. Incluso en la gran Final no tenían el cartel de favoritos, pero llevaron a Los Angeles Lakers al límite, peleando cada encuentro y forzando un séptimo partido que no se decidió hasta los segundos finales.
En definitiva, Boston ha hecho una temporada 2009-10 muy destacable, regresando a la élite callando la boca a muchos detractores y dando la sensación de querer recuperar glorias pasadas. Pero la pregunta es: ¿podrán los Celtics repetir la hazaña el año que viene?
Como sucede en su eterno rival, la principal incógnita céltica de cara al próximo curso es la continuidad de su entrenador. Durante las Finales, mucho se ha especulado con la posibilidad de que, si los Celtics ganaban el Anillo, Doc Rivers no seguiría al frente del equipo. Sin embargo, al quedarse a las puertas, podria pensarse que Rivers volverá a intentarlo la temporada que viene. De momento, lo cierto es que el coach aún no se ha pronunciado sobre su futuro. Prefiere centrarse hoy por hoy en ver jugar a baloncesto a sus hijos y descansar con su familia antes de tomar una decisión. Si Rivers no siguiera seria un gran palo para los Celtics, ya que él es el principal artífice de que un equipo que estaba hundido haya vuelto a la élite disputando dos finales de la NBA en tres años. Y junto a Rivers, otra pieza clave en el staff técnico de los Celtics campeones ha sido Tom Thibodeau, el encargado de los brillantes sistemas defensivos de Boston y que esta misma semana anunciará su compromiso formal como técnico jefe de los Chicago Bulls.
Así pues, la salida (posible) del entrenador y de su asistente principal (segura) podrían trastocar el futuro a corto plazo de la franquicia que comanda Danny Ainge como Manager General. En cuanto a la plantilla, como ya hicimos con los Lakers, analicemos una por una todas las situaciones contractuales de sus jugadores:
-El único jugador con un contrato de larga duración (no hay ningún miembro de la plantilla con contrato más allá de 2012) es Rajon Rondo. El base del equipo fue renovado a principios de esta temporada y está vinculado a los Celtics hasta 2015 por un total de 55 millones de dólares. Rondo ha acreditado su crecimiento como jugador en estos Playoffs, y a sus 24 años deberá ser la piedra angular del futuro de este equipo.
-Los otros dos jugadores con contrato en vigor más allá de la próxima temporada son Kevin Garnett y Rasheed Wallace, aunque presentan situaciones diferentes. Garnett apurará seguramente sus dos últimas campañas como profesional (cobrando 40 millones más), ya que sus problemas físicos le han hecho alejarse de su mejor versión y tendrá 36 años cuando finalice su contrato. En cuanto a Wallace, el propio Doc Rivers dejó caer tras la Final que el veterano ala-pívot (camino de los 36) está pensando seriamente en la retirada, renunciando así a los dos años y más de 13 millones que le quedan por cobrar.
-En el verano de 2011 terminan contrato otros dos jugadores importantes: Kendrick Perkins y Glen Davis. El primero se ha consolidado como el center titular del equipo, aunque no es descartable que pueda ser utilizado como moneda de cambio para buscar un jugador exterior de garantías, ya que es una pieza apetecible en el mercado dada la escasez de pívots grandes y su bajo coste económico (4.4 millones la próxima temporada). Por su parte, Big Baby es uno de los favoritos de la grada, y los Celtics ya apostaron por él extendiendo su contrato una temporada más. De su progresión mental (porque la deportiva está fuera de toda duda) dependerá que su futuro esté teñido de verde.
-Momento de hablar del gran capitán. Paul Pierce, después de doce temporadas con el equipo, tiene que decidir si sale al mercado de agentes libres a partir del próximo 1 de julio. The Truth tiene una player option de 21.5 millones de dólares para la temporada que viene, y si la ejerce seguirá en Boston una temporada más. Lo más lógico sería que así lo hiciera (o no renovar y pedir un contrato multianual con los Celtics), porque este es el peor año para que un veterano de 32 años salga al mercado, dada la enorme cantidad de agentes libres de renombre que estarán en el escaparate.
-Y finalmente, tenemos el overbooking de agentes libres sin restricciones de este mismo verano. Hasta 11 jugadores de la nómina de Boston no tienen contrato más allá del 30 de junio, y de todos ellos el más importante es, sin duda, Ray Allen. Allen ha sido el jugador mejor pagado del equipo esta temporada (por encima de los 20.2 millones), y ahora le toca decidir a Ainge si lo renueva o no. A punto de cumplir 35 años, lo más probable es que los Celtics le ofrezcan una renovación por el mínimo para un jugador de su experiencia o que utilicen su mid-level exception -en torno a los 5.5 millones de dólares- para reterner al magnífico tirador. En Boston sueñan con el fichaje (muy complicado por otra parte) de Dwyane Wade, y con la posibilidad de que Allen sea un suplente de lujo -y barato- de Flash en la posición de escolta. Otros jugadores que acaban contrato y a los que los Celtics podría interesarle mantenerlos en nómina son Nate Robinson y Tony Allen. KryptoNate (si no se le cruza el cable) podría ser una buena opción como base suplente para ofrecer todo lo contrario de lo que ofrece Rondo, mientras que Allen se ha mostrado como un gran stopper de la estrella rival, que además tiene capacidad para anotar. En cuanto al resto de agentes libres, lo más seguro es que sean carne de cañón (casos de Marcus Landry, Tony Gaffney, Oliver Lafayette o un Michael Finley que podría retirarse) o que renueven por el mínimo para completar los últimos puestos de la rotación, como sucede con Brian Scalabrine o unos decepcionantes Marquis Daniels y Shelden Williams.Con todo esto, nadie duda que va a ser un verano movidito en Boston. Con Rivers y Ray Allen como temas principales, toca ponerse a trabajar a fondo con una plantilla que necesita un recambio generacional a corto plazo en sus principales estrellas, y que tampoco disfruta de demasiado margen en el salary cap como para hacer florituras. Desde luego, todo un reto para cualquier GM que se precie.
Adiós al hombre interminable
6/20/2010 03:24:00 p. m.Hay que reconocerlo. Ver por primera vez a Manute Bol es una experiencia inolvidable. Resulta increíble contemplar cómo la naturaleza es capaz de crear personas como él, únicas en el apartado físico. Manute medía 2.31 metros sin calzarse unas zapatillas, algo que no hizo hasta bien entrada la adolescencia. Hasta entonces, era uno más en su pueblo del corazón de Sudán, y tuvo que ser el ojo de un embajador estadounidense el que acabara dando a conocer su inmensa figura en el resto del mundo.
Un tipo de la planta de Manute Bol no podía pasar desapercibido en el preciso instante en el que el baloncesto de la NBA se abría al resto del mundo. A principios de los 80, la NBA había dejado de ser un espectáculo hecho por y para los norteamericanos, y empezaba a convertirse en un fenómeno global. Y no sólo a nivel de espectadores, sino también a nivel de jugadores. Empezaban a llegar en masa los primeros europeos a la mejor liga del mundo, y también llegaron con cuentagotas algunos jugadores africanos, en un momento en el que África estaba en boca del primer mundo, más concienciado que nunca en el problema eterno de la pobreza y el hambre de aquél continente.
Al contrario que el nigeriano Akeem Olajuwon, convertido en figura de la NCAA con los Houston Cougars y futuro Hall of Fame y superestrella de la NBA, Manute Bol llegó a EE.UU. sin hacer ruido, en la medida de lo posible teniendo en cuenta su interminable figura. Fue a un insituto de Cleveland especializado en la enseñanza del inglés, y su experiencia en el basket universitario se limita a una temporada con el modesto college de Bridgeport, en la que promedió 22.5 puntos, 13.5 rebotes y más de 7 tapones por partido. Su coordinación era prácticamente inexistente, pero era un gigante jugando contra niños.
Los Washington Bullets eligieron a Bol en la segunda ronda del Draft de 1985. Por aquel entonces, Manute pesaba menos de 90 kilos, y daba la sensación de que sus delgadas piernas podían quebrarse en cualquier momento. Los Bullets le impusieron una estricta dieta a base de pizza, y consiguió engordar casi diez kilos antes de empezar la temporada. Ya en ese primer año, Bol fue una de las grandes atracciones de la NBA, un tipo capaz de taponar el imparable sky hook de Kareem Abdul-Jabbar. Al final del curso, lideró la liga en tapones y fue incluido en el Segundo Quinteto Defensivo. En su tercera temporada, los Bullets incorporaron a Muggsy Bogues, el jugador más bajito de la historia, juntando en su plantilla a dos fenómenos de la naturaleza, cada uno en polos opuestos. Esta extraña pareja no hizo sino aumentar la popularidad de Bol y su reconocimiento en todos los lugares del mundo, aunque su carrera no terminaba de despuntar. Seguía siendo una amenaza para todos los rivales por su capacidad para poner tapones, pero no había mejorado en cuanto a coordinación y velocidad. Era como un saltamontes que recorría la pista con sus increíbles zancos.
En 1988 fue traspasado a los Golden State Warriors, y bajo la batuta de Don Nelson añadió a su repertorio un recurso que parecía increíble: el lanzamiento de tres puntos. Desde siempre, los rivales le flotaban descaradamente en ataque cuando estaba fuera de la zona, y Bol aprovechó esta ventaja para empezar a intentar triples. 20 triples anotados en la temporada 1988-89, y 20 momentos de alucinación para todo el público presente. Después de los Warriors, Manute fue traspasado a los Sixers de Philadelphia como especialista taponador desde el banquillo, pero poco a poco las lesiones empezaron a aflorar y mermaron su carrera. Su peculiar constitución física fue precisamente su peor lastre, y nunca pudo recuperarse de sus problemas en las rodillas. En 1995, los Bucks le cortaron sin debutar, y puso fin de este modo a su carrera con 32 años.
Tras 10 temporadas en la NBA, Manute Bol llegó a ganar cerca de seis millones de dólares, más todo lo que pudo percibir gracias a anuncios y contratos publicitarios. Pudo optar por vivir cómodamente en EE.UU., pero prefirió regresar a su Sudán natal e intentar ayudar a un país tradicionalmente sumido en guerras endémicas, corrupción y hambre. Sus problemas de salud se agravaron, y tuvo que recibir diálisis por una enfermedad renal. Precisamente, el tratamiento contra su enfermedad del riñón le produjo una dolencia aún más grave, el síndrome de Stevens-Johnson, una enfermedad de la piel que ha acabado por poner fin a su vida.
Manute Bol falleció ayer en el hospital de la universidad de Virginia en Charlottesville a los 47 años, después de más de diez años dedicado a ayudar a los más necesitados. Su nombre significaba "bendición especial", y desde luego que lo fue para miles de compatriotas sudaneses que pudieron tener una vida mejor gracias a una persona singular cuyo corazón era tan enorme como su interminable cuerpo. Descanse en paz.
Los Washington Bullets eligieron a Bol en la segunda ronda del Draft de 1985. Por aquel entonces, Manute pesaba menos de 90 kilos, y daba la sensación de que sus delgadas piernas podían quebrarse en cualquier momento. Los Bullets le impusieron una estricta dieta a base de pizza, y consiguió engordar casi diez kilos antes de empezar la temporada. Ya en ese primer año, Bol fue una de las grandes atracciones de la NBA, un tipo capaz de taponar el imparable sky hook de Kareem Abdul-Jabbar. Al final del curso, lideró la liga en tapones y fue incluido en el Segundo Quinteto Defensivo. En su tercera temporada, los Bullets incorporaron a Muggsy Bogues, el jugador más bajito de la historia, juntando en su plantilla a dos fenómenos de la naturaleza, cada uno en polos opuestos. Esta extraña pareja no hizo sino aumentar la popularidad de Bol y su reconocimiento en todos los lugares del mundo, aunque su carrera no terminaba de despuntar. Seguía siendo una amenaza para todos los rivales por su capacidad para poner tapones, pero no había mejorado en cuanto a coordinación y velocidad. Era como un saltamontes que recorría la pista con sus increíbles zancos.En 1988 fue traspasado a los Golden State Warriors, y bajo la batuta de Don Nelson añadió a su repertorio un recurso que parecía increíble: el lanzamiento de tres puntos. Desde siempre, los rivales le flotaban descaradamente en ataque cuando estaba fuera de la zona, y Bol aprovechó esta ventaja para empezar a intentar triples. 20 triples anotados en la temporada 1988-89, y 20 momentos de alucinación para todo el público presente. Después de los Warriors, Manute fue traspasado a los Sixers de Philadelphia como especialista taponador desde el banquillo, pero poco a poco las lesiones empezaron a aflorar y mermaron su carrera. Su peculiar constitución física fue precisamente su peor lastre, y nunca pudo recuperarse de sus problemas en las rodillas. En 1995, los Bucks le cortaron sin debutar, y puso fin de este modo a su carrera con 32 años.
Tras 10 temporadas en la NBA, Manute Bol llegó a ganar cerca de seis millones de dólares, más todo lo que pudo percibir gracias a anuncios y contratos publicitarios. Pudo optar por vivir cómodamente en EE.UU., pero prefirió regresar a su Sudán natal e intentar ayudar a un país tradicionalmente sumido en guerras endémicas, corrupción y hambre. Sus problemas de salud se agravaron, y tuvo que recibir diálisis por una enfermedad renal. Precisamente, el tratamiento contra su enfermedad del riñón le produjo una dolencia aún más grave, el síndrome de Stevens-Johnson, una enfermedad de la piel que ha acabado por poner fin a su vida.
Manute Bol falleció ayer en el hospital de la universidad de Virginia en Charlottesville a los 47 años, después de más de diez años dedicado a ayudar a los más necesitados. Su nombre significaba "bendición especial", y desde luego que lo fue para miles de compatriotas sudaneses que pudieron tener una vida mejor gracias a una persona singular cuyo corazón era tan enorme como su interminable cuerpo. Descanse en paz.
Incógnitas tras la Final: Los Angeles Lakers
6/19/2010 08:08:00 p. m.(Foto: Christian Petersen/NBAE via Getty Images)
Hemos asistido a una de las finales más apasionantes de los últimos años. Una serie por el título entre Lakers y Celtics siempre tiene un sabor especial, pero la de esta temporada ha sido especialmente emotiva, disputada y, por momentos, heroica. Los angelinos se alzaron con la victoria sufriendo hasta el final del séptimo partido ante unos Celtics que se presentaron con la piel de cordero, pero que acabaron demostrando que son, tal vez, el equipo con más orgullo de toda la NBA.
En estos dos días ya se han hecho todas las crónicas habidas y por haber, y queda poco que añadir a los análisis que se han hecho de las Finales, centrados en los aspectos más importantes pero también en los secundarios, en las intrahistorias que hacen de un acontecimiento como éste lo que en EE.UU. llaman un instant classic.
Es momento, por tanto, más que de mirar hacia atrás analizando lo que unos y otros han conseguido, de intentar adivinar lo que depara el futuro más cercano de las dos franquicias más representativas de la NBA. Un futuro que presenta bastantes incógnitas teniendo en cuenta que son dos equipos que han llegado a lo máximo a lo que se puede aspirar en este deporte, pero que aún así tienen algunas dudas que no convendría pasar por alto.
Los Lakers consiguieron el pasado jueves el 16º título de su historia (11º en Los Angeles, a los que hay que sumar los cinco Anillos conseguidos cuando el equipo estaba en Minneapolis), y de este modo se sitúan a sólo uno de los 17 que poseen los Celtics. La lucha por ser el equipo más laureado de la historia está más cerrada que nunca, y es muy posible que la dualidad que hemos visto en las últimas temporadas se mantenga algunos años más.
El propietario de los Lakers, el doctor Jerry Buss, es ya un hombre anciano. A sus 76 años, ha manifestado que no piensa retirarse hasta ver como su equipo supera en títulos a su eterno rival. Para ello, los Lakers deberán ganar al menos un par de Anillos más. Si miramos su plantilla, se diría que tiene mimbres para conseguir la hazaña. Veamos como está la situación en la actualidad:
-Kobe Bryant y Pau Gasol, los dos auténticos líderes de este equipo, tienen contrato garantizado hasta el año 2014. Por tanto, es de suponer que ambos jugadores finalizarán su carrera con el equipo californiano, puesto que cuando expiren esos contratos tendrán 36 y 34 años respectivamente. Sólo un traspaso (algo altamente improbable) impediría que Kobe y Pau cumplieran su compromiso con los Lakers.
-Andrew Bynum, si las lesiones le respetan, debería ser el pívot sobre el que se construyera el futuro de la franquicia. A sus 22 años ha demostrado su calidad, y será un All-Star habitual a poco que sus rodillas dejen de darle problemas. Su millonaria vinculación con los Lakers se prolonga hasta 2012, y para la temporada 2012-13 el equipo tiene una team option por valor de 16.5 millones, que ataría al center una temporada más.
-Lamar Odom y Ron Artest son los principales actores de reparto de este equipo, jugadores que asumen mucha importancia en momentos decisivos y cuya presencia en la plantilla tiene un valor incalculable, como vimos con la destacada actuación de Artest en el séptimo partido de las finales. Odom firmó este pasado verano una ampliación de su contrato hasta 2012, con una team option de 8.2 millones para la campaña 2012-13. Por su parte, Artest está comprometido hasta 2014, pero tiene una posibilidad (player option) de salir al mercado en el verano de 2012. Parece complicado que RonRon opte por abandonar el equipo que le ha dado la gloria y en el que ha callado muchas bocas que hablaban de lo desacertado de su fichaje por los Lakers. Aunque claro, resulta totalmente aventurado predecir nada que esté relacionado con un tipo como Artest.
-Otros jugadores que tienen contrato garantizado para la temporada que viene son Sasha Vujacic y Luke Walton. El esloveno -que podrá decir a sus nietos que metió los últimos puntos de una Final contra los Celtics- tiene un año más de contrato por 5.5 millones, después del cual será agente libre sin restricciones. Walton tiene su futuro mucho más claro, con contrato asegurado hasta 2013.
-Después tenemos otro grupo de jugadores con una situación particular en su vinculación con los angelinos. Tanto Adam Morrison como Jordan Farmar serán este verano agentes libres con restricciones y estarán sujetos a una qualifying offer (6.9 millones para Morrison, 2.9 para Farmar), lo que significa que esa será la cantidad "de tanteo" que deberá superar el equipo que quiera contratarlos. Por otro lado, Shannon Brown tiene una player option de 2.2 millones, que suponemos que ejercerá para seguir una temporada más en el equipo de Los Angeles.
-Y finalmente, hay tres jugadores en la plantilla que no tienen contrato a partir del próximo día 1 de julio. Dos de ellos tienen un papel residual en el equipo, como son DJ Mbenga y Josh Powell, que deberán esperar una oferta de renovación por parte de los Lakers o buscarse las habichuelas en otro equipo. Por tanto, el principal asunto que deberán tratar Buss y el GM Mitch Kupchak es saber qué ocurre con el futuro de su capitán: Derek Fisher. A punto de cumplir los 36 años, con cinco Anillos a sus espaldas y siendo el jugador más respetado del vestuario, Fisher ha vuelto a dejar patente su importancia capital en los Lakers. No destaca especialmente en la temporada regular, pero cuando llegan los Playoffs el capitán siempre da un paso adelante. Lo vimos en el tercer partido de la Final, que ganó prácticamente solo. Y lo hemos visto a lo largo de toda la serie, con canastas decisivas y una excepcional defensa sobre Ray Allen, además de su capacidad de liderazgo y de su veteranía. Los Lakers llevan años buscando un base de garantías para sustituirle, pero hoy por hoy sigue pareciendo que no hay ningún jugador en la NBA que pueda asumir ese rol que no sea el propio Derek Fisher. El jugador quiere seguir, y la oficina técnica de los Lakers tendrá que hacer un esfuerzo para renovarle al menos una temporada más.Así pues, esta es la situación de la plantilla angelina de cara a las próximas temporadas, esas en las que se pretende superar a Boston en número de títulos. Salvo algún retoque puntual, no se esperan incorporaciones de renombre, por lo que el bloque que afronte la lucha por el threepeat será el mismo que ha alcanzado la gloria en los dos últimos años. Sin embargo, todo este castillo empezará a temblar si le falta la pieza más importante, la que sujeta todos los cimientos de este equipo campeón: Phil Jackson.
Jackson ha conseguido esta temporada superar todos los récords posibles en cuanto a títulos se refiere. Es el entrenador con más campeonatos (11) de todos los deportes profesionales americanos, e incluso ha superado los 10 títulos que el recientemente fallecido John Wooden consiguiera con la universidad de UCLA. Phil lo ha ganado todo en la NBA, y también ha amasado muchísimo dinero. Por eso, su decisión de seguir o no seguir en los Lakers es más complicada que nunca. En los parlamentos posteriores a la consecución del título el pasado jueves, Jackson dijo que "necesitaba tomarse un respiro y pensar bien en todo esto". Es decir, que el entrenador no lo tiene claro. El tema económico es otro handicap, puesto que el salario de Jackson (12 millones por temporada, el coach mejor pagado de la Liga), en un equipo que supera con creces el salary cap, puede ser un lastre en estos tiempos de apretarse el cinturón. Jerry Buss está sobrado de dinero, y los Lakers no son un equipo deficitario, pero es una situación que no puede alargarse por muchos años.
Por el momento, el Maestro Zen se retirará unos días a su Montana natal, para descansar en las montañas y desconectar de la vorágine californiana, además de aprovechar para hacerse un chequeo médico necesario por sus problemas de salud. Dentro de una semana anunciará si continúa o no al frente de los Lakers, una decisión que puede dar un vuelco al futuro de la franquicia. ¿Qué pasará si Jackson no sigue?. En principio, no habría problemas para encontrar entrenador. Suena su asistente Brian Shaw, o un histórico de la franquicia como Byron Scott (al que se relaciona con los Cavaliers pero que está sin duda esperando a ver si puede aspirar a su ansiado banquillo amarillo), pero no hay dudas de que la marcha de Jackson sería un trauma para la plantilla, que lo tiene como un mentor y como la principal causa del éxito de este equipo. En pocos días saldremos de dudas.
El banquillo da una vida extra a los Celtics
6/11/2010 12:21:00 p. m.(Foto: Ronald Martinez/NBAE via Getty Images)
BOSTON CELTICS 96 - 89 LOS ANGELES LAKERS
Qué difícil va a ser este año otorgar el premio de MVP de las Finales. Es complicado recordar en las últimas temporadas unas series finales con un protagonismo tan coral como las que estamos presenciando, en las que en cada partido sale a la palestra un protagonista -más o menos esperado- que acapara toda la atención. Anoche fue el turno de los suplentes de Boston, que hasta ahora habían cumplido bien su papel pero sin avasallar a sus homólogos de L.A., criticados por todo el mundo como uno de los peores banquillos de toda la NBA.
Era un partido vital el de anoche. Después de la victoria angelina en el tercer partido, un triunfo de los Celtics se antojaba imprescindible para que la serie tuviera emoción y no estuviera prácticamente decantada. Con ese espíritu salieron los locales, de la mano de un Paul Pierce al que se le reclamaba más protagonismo después de estar casi desaparecido en los tres primeros partidos. El capitán verde tiró de repertorio a pesar de la asfixiante defensa de Ron Artest, y sus diez puntos en el cuarto inicial (acabó con 19 puntos y 6 rebotes) fueron lo más destacado de un encuentro que comenzó a un ritmo vertiginoso a pesar de lo corto del marcador. Esta vez los árbitrios estuvieron más comedidos de lo habitual, y ningún jugador importante (excepto Derek Fisher) tuvo que visitar el banquillo prematuramente con problemas de faltas.
La réplica angelina en ese primer cuarto la dio Pau Gasol (21 puntos y 6 rebotes). El pívot de Sant Boi entró en calor con dos tiros de media distancia, y su importancia volvió a ser capital en el juego de Los Angeles. Mucho más después de los problemas físicos de Andrew Bynum, que sólo pudo jugar 12 minutos con molestias en su rodilla. Su ausencia fue clave en la segunda mitad, y veremos hasta qué punto condiciona en el resto de eliminatoria.
El primer atisbo de brillo de los suplentes célticos fue un triple de Nate Robinson que cerraba el parcial del primer cuarto con 19-16 a favor de los locales. El segundo periodo empezó con un bonito intercambio de canastas entre los secundarios de ambos equipos. Robinson (12 puntos) clavaba otro triple, y Glen Davis empezaba su recital con un 2+1 marca de la casa. En los Lakers respondían Jordan Farmar con otro lanzamiento de tres y Shannon Brown con otra canasta más adicional. Ambos equipos parecían copiarse el uno al otro. La tónica de igualdad se mantuvo hasta que apareció Kobe Bryant con ocho puntos consecutivos para dar a los Lakers un colchón de +7 que parecía un mundo dado el equilibrio dominante. En ese punto, Boston parecía algo perdido, pero un contragolpe culminado por Rajon Rondo (anoche discreto en el tiro -5 de 15- para 10 puntos) y un buzzer beater "psicológico" de Kevin Garnett (13 puntos y 6 rebotes) sobre la bocina del segundo cuarto volvieron a dar vida a unos Celtics que sin hacer demasiado se marchaban al descanso perdiendo sólo por tres puntos (42-45).
Después del descanso se confirmaban los peores presagios en Los Angeles. Bynum empezó la segunda mitad siendo tratado de la rodilla en el vestuario, y su puesto lo ocupó un Lamar Odom (10 puntos y 7 rebotes) desaparecido en ataque y especialmente en defensa. Aún así, a los Lakers se les veía jugar con la tranquilidad que otorga saber de su ventaja en la serie y de su calidad en los momentos apretados. Todo lo contrario que Boston, que pecaba de precipitación y de ansiedad en demasiadas ocasiones. Kobe seguía intratable desde más allá del arco (6 de 11 en triples para 33 puntos y 6 rebotes), y Fisher se inventaba un par de canastas al estilo de las del pasado martes. En los Celtics, sólo Kendrick Perkins parecía no estar haciendo la siesta, y sus canastas en la pintura mantuvieron el partido igualado. Garnett apareció en el final del cuarto ante la testimonial defensa de Odom, y convirtió un par de tiros decisivos para que el encuentro se marchara casi en tablas al último cuarto (60-62).
Y ese último periodo fue propiedad de los role players de los Celtics. Doc Rivers arriesgó con un quinteto en el que a Ray Allen (otra vez negado desde el triple -0 de 4-, acabó con 12 puntos) le acompañaban Nate Robinson, Glen Davis, Tony Allen y Rasheed Wallace, todos ellos contra el quinteto de lujo de los Lakers. En los visitantes Gasol empezaba a acusar el cansancio por los minutos acumulados, a Kobe se le empezaban a quedar cortos los triples y Odom y Artest continuaban su particular calvario en ataque. Sin embargo, Boston encontró en sus suplentes ese puntito extra que otorga salirse de un guión encorsetado y sacar provecho de la anarquía. A Nate Robinson se le puede achacar el no saber jugar los sistemas de ataque, pero es innegable su descaro y su tesón por jugársela siempre. Anoche, haciendo la guerra por su cuenta, sacó de sus casillas a los Lakers y encendió al público. Por su parte, Tony Allen se dejó la piel para que Kobe no recibiera en buenas condiciones, y Rasheed aportó su granito de arena con una gran defensa sobre Gasol y un triple frontal que ponía tierra de por medio en el electrónico. Pero si hay que destacar a alguien anoche, sin duda es a Glen Davis. Big Baby anotó 9 de sus 18 puntos en el periodo final, siendo el jugador más decisivo. Resultaba épico contemplar como peleaba cada rebote en ataque, como se fajaba en cada contacto y como sacaba a relucir su calidad para conseguir canastas que parecían imposibles. Su jugada de canasta y tiro adicional para culminar una contra fue el momento álgido de este jugador cuya importancia crece a pasos agigantados. Después de esa acción, su gesto de rabia -incluso echando literalmente espuma por la boca- ejemplifica a la perfección la personalidad de los Orgullosos Verdes: un equipo que nunca se rinde.
Así pues, Boston mantuvo a cuatro suplentes en pista hasta los dos minutos finales de partido. Para entonces, su ventaja rondaba la decena de puntos, y los Lakers parecían no tener respuesta. Rivers sacó de nuevo a Garnett, Rondo y Pierce, y este último se dedicó a poner la puntilla -con una canasta y los tiros libres que cerraban el marcador- a un encuentro que vuelve a dejar la eliminatoria igualada. Este 2-2 es el guión soñado por todos, una serie equilibrada que nos asegura al menos otro partido en Los Angeles. El domingo, los Celtics se despiden del TD Banknorth Garden por esta temporada, y seguro que su público rugirá más que nunca para que Boston se vaya a California con ventaja en la eliminatoria. Será un partido que no nos podremos perder.
Mix de entrenadores
6/10/2010 08:30:00 p. m.A pesar de estar inmersos en una apasionante final entre Boston Celtics y Los Angeles Lakers, que copa toda la actualidad referida a la NBA, lo cierto es que el trasiego de fichajes y rumores no se detiene. Aún no es tiempo de movimiento de jugadores -habrá que esperar a la noche del Draft para que se mueva el mercado de traspasos-, por lo que toda la acción se centra en el tráfico de los entrenadores que ocuparan los banquillos de la liga a partir de la temporada que viene.
En los últimos días se han resuelto algunas incógnitas respecto a los ocupantes de aquellos banquillos que no tenían dueño. Después de que Doug Collins firmara por Philadelphia, esta semana han sido New Orleans Hornets y Chicago Bulls los encargados de anunciar quién manejará sus equipos el próximo curso. El equipo de Louisiana confirmó que el elegido para ocupar el puesto de head coach será Monty Williams. Los Hornets escogieron a Williams después de que su principal candidato, Tom Thibodeau, no se decidiera por firmar con el equipo de New Orleans. Antes también habían pasado por el despacho de Jeff Bower (que fue el entrenador interino del equipo la temporada pasada tras el cese de Byron Scott y que ahora vuelve a ser sólo GM) candidatos como Mike Fratello, Dwane Casey o Tyrone Corbin. Finalmente, los Hornets han optado por la juventud de un Monty Williams (ex jugador de Knicks, Spurs, Nuggets, Magic y Sixers entre 1994 y 2003) que se convertirá en el coach más joven de la NBA (cumplirá 39 años el 8 de octubre) y que hasta ahora había sido entrenador asistente en San Antonio y Portland a la sombra de dos técnicos de renombre como Gregg Popovich y Nate McMillan.
Como he comentado, el sueño de los Hornets era contratar a Tom Thibodeau, el nombre estrella del momento. Además de Hornets, los New Jersey Nets también habían preguntado por él, pero finalmente su destino está en el banquillo de los Chicago Bulls. El principal caché de Thibodeau reside en los años que lleva como asistente de Doc Rivers en Boston, equipo en el que se encarga de los aspectos defensivos, la principal seña de identidad de los Celtics campeones en 2008 y finalistas -a día de hoy- contra todo pronóstico en 2010. Por razones obvias -su equipo aún está disputando partidos oficiales- su fichaje todavía no se ha oficializado, aunque es un secreto a voces que será entrenador de los Bulls las próximas dos temporadas por un total de 6.5 millones de dólares. Thibodeau sucede así al destituido Vinny Del Negro, después de que sonara el nombre de otros técnicos como Elston Turner o John Calipari.
Y finalmente, otra franquicia que ha encontrado entrenador son los New Jersey Nets, el peor equipo de la pasada temporada. Y se trata de un técnico de renombre como Avery Johnson, que no en vano posee el mejor porcentaje de victorias en regular season de la historia de la NBA (como señala Xesús Serrano en Five Magazine). La última experiencia de Johnson en los banquillos fue en los Dallas Mavericks, equipo al que llevó a las Finales de 2006 (que perdieron contra Miami después de tener una ventaja de 2-0) y del que fue despedido después de caer eliminado en primera ronda en el año 2008. Después de un paréntesis de dos temporadas como analista televisivo, el "gusanillo" le ha vuelto a picar y tiene la difícil misión de reflotar un equipo a la deriva, en las antípodas de lo que eran sus Mavericks de hace un lustro. Un bonito (y complicado) reto para un Johnson que tendrá que adaptarse a un equipo perdedor.
Con todos estos movimientos, los únicos banquillos que no tienen dueño a estas alturas son los de Cavaliers, Hawks y Clippers. Cleveland está en un momento complicado, dando la sensación de estar cogido con alfileres hasta que se aclare el futuro de LeBron James. Mike Brown fue despedido después del fracaso de estos Playoffs, y el mismo camino siguió un Danny Ferry al que no quisieron renovarle el contrato que expiraba este mes. Ahora, el nuevo GM Chris Grant será el encargado de buscar un entrenador que dirija a un equipo que tendrá unas aspiraciones completamente distintas dependiendo si LeBron se marcha o se queda. De momento -y si dejamos de lado el increible rumor de Phil Jackson-, el único nombre que se ha barajado es el del actual técnico de Michigan State Tom Izzo.
En cuanto a Hawks y Clippers, la verdad es que poco se ha hablado de ellos hasta el momento. Al contrario que en otros equipos, el baile de nombres no ha existido apenas en Atlanta ni en Los Angeles, por lo que su nuevo técnico parece todavía algo lejos de concretarse. Eso sí, no pueden dormirse en los laureles porque la noche del Draft está a la vuelta de la esquina (quedan apenas dos semanas) y será entonces cuando el mercado empiece a echar humo de verdad.
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