El culé airado. Mi balance del Mundial
7/13/2010 10:46:00 a. m.Estuvo bien, o muy bien...
La organización, a pesar de algunos problemas de seguridad que estoy seguro fueron amplificados por según qué prensa, y que de haberse producido en un país del "primer mundo", habrían sido descritos como "problemillas sin importancia". Sudáfrica está preparada para organizar lo que le echen. Enhorabuena.
La impresionante ceremonia de clausura.
Que, a pesar de que el fútbol visto no fue de campanillas (y, con mínimas excepciones, insufrible por lo menos hasta cuartos de final), ganara la selección con la mejor propuesta.
El cambio de Alemania, en quien veo el fútbol para el futuro, teniendo en cuenta la juventud de sus jugadores, y que muchos de los de España ya empiezan la cuesta abajo de sus carreras...
Hablando de Alemania, su tremendo señorío, en la victoria y en la derrota, destacando a su entrenador Löw...
En plan anecdótico, Nueva Zelanda, la única selección que puede alardear de no haber perdido ninguno de sus partidos...
(no me crucifiquen por esto) Algunas cosas de Maradona, lo más parecido a una estrella mediática que ha dado este Mundial... Sobre todo, porque me hizo reir y recordar mi juventud, su reacción cuando reconoció en uno de los periodistas asistentes a una rueda de prensa al ex-portero inglés Grobbelaar ("Ah, vos sos el arqueeerooo").
La calidad de las retransmisiones, con una nitidez en las imágenes, sobre todo en las repeticiones a cámara lenta, que maravilló...
Nelson Mandela. Todo lo bueno que se diga de este hombre será poco.
Aunque al final Alemania, España y Holanda impusieron la pujanza de Europa, revalorizando de paso la Eurocopa, los equipos americanos hicieron un buen papel, destacando obviamente Uruguay, pero también Estados Unidos, Paraguay y Chile.
La honestidad y profesionalidad de selecciones en principio menores como Japón, Eslovenia, Eslovaquia o Corea del Sur, que cumplieron con mucha dignidad.
Ghana, que salvó a África del desastre y mereció mucha mejor suerte.
Los siguientes jugadores: Casillas, Puyol, Piqué, Sergio Busquets, Sergio Ramos, Villa, Pedro, Xavi, Iniesta, Robben, Forlan, Özil, Schweinsteiger, Müller, Khedira, Klose, Gyan, Ayew... puede que me deje alguno, pero son los que me vienen a la memoria ahora... espero me ayuden a rellenar huecos... mmmmm... mayoría de jugadores de España y de Alemania, supongo que ésto querrá decir algo...
Pocos buenos goles o jugadas meritorias me vienen a la cabeza... ésto también querrá decir algo, creo yo. Y los que recuerdo tienen, la mayoría, más componente emocional que de calidad. Pero bueno, allá van: el segundo gol de Villa a Honduras, el pepinazo de Van Bronckhorst a Uruguay, el tremendo cabezazo de Puyol contra Alemania... échenme una mano aquí, demuéstrenme que estoy equivocado.
El beso de Casillas y Sara Carbonero... qué bonito es el amor, oigan.
Vicente del Bosque, que, por sabiduría o por "potra" acertó en casi todos sus planteamientos y decisiones, y por saber ser discreto y defender a muerte a sus jugadores.
La celebración de ayer en Madrid, que logró emocionarme y todo... (más detalles, en mi bitácora hoy).
Estuvo mal, o muy mal...
Shakira. David Bisbal. Manolo Escobar. Toda mi educación musical puesta a prueba... con la tradición musical que hay en África, en España, en ... todas partes, vaya... ¿vamos a recordar este Mundial por los waka-waka, o los gorgoritos del triunfito, o el infumable "Y viva España"? No gustándome la ópera, han hecho que recuerde con nostalgia a los tres tenores en las termas de Caracalla...
La traición holandesa al espíritu de la naranja mecánica, devenido la "vergüenza mecánica". Heitinga, de Jong, Van Bommel y compañía, esto no os lo perdonaré nunca. Incluyo aquí la falta de señorío de Robben o Snejder tras la derrota en la final, y como contrapunto, la buena educación de su entrenador. Algo es algo.
El show francés. Sobre el terreno de juego y, lo más grave, fuera de él.
La decepción de algunas "clásicas": Argentina, Inglaterra, Brasil, Italia... en algunos casos, quizá no tanta decepción porque se veía venir. Pero son los fracasos más sonados.
Siguiendo con decepciones, la constatación de que, si exceptuamos a Ghana, el fútbol africano sigue siendo la "eterna promesa". Muy decepcionantes Camerún y Nigeria, y, sobre todo, Costa de Márfil, que tenía equipo y figuras para muchísimo más de lo que dió.
Hay que decirlo: los arbitrajes. Espantosos, por lo general. Ciegos y sin criterio. Y aquí hay que añadir la tozudez de la FIFA en no usar la maravillosa tecnología disponible para corregir sobre la marcha los errores más evidentes.
(no me crucifiquen por esto) Algunas cosas de Maradona. Sobre todo su prepotencia y falta de educación en muchas de sus declaraciones. Es lo que tiene ser mediático, natural e imprevisible. A veces das la de cal y otras la de arena.
Que España, a pesar de su buen juego, o proyecto del mismo, y su merecido triunfo, haya marcado tan pocos goles, denotando, puede, mala fortuna a veces, pero en general, demasiado poco acierto en el remate. Eso sí, que gestionó muy bien esos pocos goles, es indudable. Pero es triste que, ahora que a los aficionados de "la roja" se les llena la boca, con todo la razón, para presumir de un montón de records positivos, España quede como la campeona del mundo que menos goles ha marcado en la historia del Campeonato. Mucho trabajo para del Bosque ahí.
La prensa, como siempre, jodiendo la marrana. Triunfalista en los prolegómenos. Tremendista tras la derrota ante Suiza, a la búsqueda de culpables y, como casi siempre equivocándose, tomándola con Sergio Busquets (cuyo Mundial ha sido al final un auténtico zasentodalaboca para esos juntaletras que le criticaron) y con ¡Sara Carbonero! Hay que joerse, lo que ha sufrido esta chavala... por nada. Y pasada la crisis, por supuesto, la prensa volvió a ser triunfalista e irrespetuosa con los rivales, al poner siempre a España como ganadora antes de tiempo.
Los siguientes jugadores, por no dar la talla que se esperaba de ellos: Rooney, Eboué, Touré (los dos), Drogba, Fernando Torres, Messi, Cristiano Ronaldo, Mascherano, Eto'o... son los más palmarios, los que más me vienen a la memoria. Aquí también les invito a que rellenen huecos, si los hay.
Que como siempre, haya mindundis, buenos-para-nada, oportunistas de la vida, jaleados encima por los medios y por la masa amorfa e inculta, que aprovechen estos acontecimientos para sacar provecho propio, llegando a eclipsar a los auténticos protagonistas. Hablo de los Jimmy Jump, de la manga de starlettes con mucho cuerpo y poco más, como la Larissa Riquelme esa, que hacen el agosto con muy poco gasto. Y por incluir a alguien más aquí, podría hablar de Paul el pulpo, si no fuera porque el animalito no tiene la culpa de nada, y sí lo tiene el papanatismo de la gente y, sobre todo, los medios. Que se interrumpieran emisiones en televisión y se coparan titulares de prensa con las "predicciones" del cefalópodo en cuestión, formará parte de mis pesadillas mucho tiempo.
Las vuvuzelas. Las malditas vuvuzelas. Tiemblo al pensar que la aportación de Sudáfrica 2010 desde el punto de vista del apoyo en las gradas vaya a ser esta tortura. Me horroriza pensar en los estadios, a partir de ahora, anegados de este sonido infernal, ahogando los cánticos de toda la vida... Que las prohiban. Así de claro. Por estética.
El jabulani. En el curso en que un balón de playa saltó a la fama en la liga inglesa, los organizadores del Mundial, en confabulación con Adidas, le homenajean haciendo oficial otro balón de playa con forma de pelota de fútbol. Los porteros, que han mostrado más manos flojas de lo habitual, y los lanzadores de faltas cercanas a las áreas, que con una pequeña patadita colocaban el balón en el tercer anfiteatro, le recordarán "agradecidos".
Y lo siento, pero tengo que decirlo. Aunque sean minoria. Pero me jode y atenta a mi sentido común: la aparición de algunas banderas rojigualdas con el aguilucho en las celebraciones del triunfo de "la roja". Hay gente que aún no se ha enterado, o no se quiere enterar, de nada. Asquerosos.
Hala, adios muy buenas, Mundial... hasta Brasil 2014. Y ahora, vuelta a pensar en el fútbol de verdad, el de clubes.
Adeu i bona sort.
El culé airado: ¿Se completará hoy la trilogía de la vergüenza?
6/25/2010 08:26:00 a. m.Que quede claro que mi parte más pretendidamente ecuánime se alegra de las eliminaciones de Italia y Francia en este Mundial, a causa del lamentable espectáculo ofrecido, unos en el terreno de juego, y otros dentro y fuera de él. Sin embargo, también me da un poquillo de repelús (no, no un poquillo, bastante más) ver los titulares y artículos de la pseudoprensa deportiva nacional, plena de arrivedercis y ciaos -como anteriormente estuvieron llenos de au revoirs-, haciendo sangre, metiendo el dedo con saña en la herida, y sublimando la palabra "vergüenza" hasta el paroxismo. Parece celebrarse la marcha de las dos finalistas del anterior Mundial tanto como la posible clasificación de España para la próxima ronda.
Hay aquí mucho del tradicional odio ibérico hacia lo italiano y lo francés, producto de agravios deportivos anteriores. Se recuerdan tantas humillaciones recibidas, eliminaciones a última hora, la nariz sangrante de Luis Enrique, las supuestas piedras en el camino de los Perico Delgado, Indurain o Nadal... incluso se habla de una justicia cósmica que castiga la mano nada divina de Henry ante Irlanda... esa mano que clasificó infamantemente a los franceses, y a la que se le negó el pan y la sal, mientras que la famosa mano de Maradona en Mexico se mantiene con el paso de los años como una mera anécdota más de la historia de los Mundiales.
Aquí se despierta otra parte de un servidor, la más compasiva, a la que no le gusta la persecución desaforada de nadie, la que lamenta el potencial desperdiciado en el conjunto francés a causa de la incompetencia de su entrenador y la chulería e indisciplina de sus jugadores, y la que admira que la peor Italia, como la de ayer ante Eslovaquia, sigue siendo altamente competitiva, y nadie sabe jugar en una competición por selecciones como los azzurri... Les bastaron diez minutos, y dos hermosos goles, para poner los congojos por corbata a los eslovacos, que en los ochenta minutos restantes se habían hecho justos acreedores a la clasificación. Y sin embargo, los italianos estuvieron cerca de obrar el enésimo milagro...
Saltándose divagaciones y volviendo a esta forofa prensa de nuestros pecados, y a un gran porcentaje de la afición por ella contagiada, uno no puede evitar preguntarse si no hay en esta alegria desmesurada en titulares una especie de prevención rayana en el miedo a que hoy España no consiga la clasificación para octavos, completándose así una especie de "trilogía de la vergüenza" según la cual ni los dos anteriores finalistas ni la máxima favorita (al menos para la prensa de aquí) habrían conseguido pasar una fase de grupos que teóricamente les era propicia.
Y maliciosamente me sigo preguntando si en ese caso que la gran mayoría no deseamos, esa prensa que habla ahora de vergüenzas francesa e italiana diría lo mismo en el caso de una hipotética eliminación española. ¿Se echaría la culpa al "adn" culé del equipo y su tiqui-taca? ¿Se empezaría a menospreciar el Mundial, como en su día hicieron con la Champions una vez fue eliminado el Madrid? En este sentido, ya he oido como se habla con cierto desdén de cómo ha quedado una parte del cuadro mundialista de octavos, donde se enfrentarán Ghana, Estados Unidos, Uruguay y Corea del Sur, afirmando con segundas intenciones que uno de estos equipos será semifinalista...
La cuestión es que estos equipos están ahí porque han sido mejores en la liguilla, y junto a otras como la incansable Japón y la pundonorosa Eslovaquia o la sorprendente Paraguay han dado un buen zasentodalaboca a la prepotente Europa, que ve como algunos de sus buques insignia han pasado (Inglaterra) o pueden pasar (España) con más sufrimiento y menos méritos de los esperados, mientras que otros (bleues y azzurri) van a pasar el infierno de las recriminaciones durante mucho tiempo...
Como dijo la inmortal Bette Davis en Eva al desnudo, "Abróchense los cinturones, esta noche va a ser movidita"...
Adeu i bona sort.
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Hay aquí mucho del tradicional odio ibérico hacia lo italiano y lo francés, producto de agravios deportivos anteriores. Se recuerdan tantas humillaciones recibidas, eliminaciones a última hora, la nariz sangrante de Luis Enrique, las supuestas piedras en el camino de los Perico Delgado, Indurain o Nadal... incluso se habla de una justicia cósmica que castiga la mano nada divina de Henry ante Irlanda... esa mano que clasificó infamantemente a los franceses, y a la que se le negó el pan y la sal, mientras que la famosa mano de Maradona en Mexico se mantiene con el paso de los años como una mera anécdota más de la historia de los Mundiales.
Aquí se despierta otra parte de un servidor, la más compasiva, a la que no le gusta la persecución desaforada de nadie, la que lamenta el potencial desperdiciado en el conjunto francés a causa de la incompetencia de su entrenador y la chulería e indisciplina de sus jugadores, y la que admira que la peor Italia, como la de ayer ante Eslovaquia, sigue siendo altamente competitiva, y nadie sabe jugar en una competición por selecciones como los azzurri... Les bastaron diez minutos, y dos hermosos goles, para poner los congojos por corbata a los eslovacos, que en los ochenta minutos restantes se habían hecho justos acreedores a la clasificación. Y sin embargo, los italianos estuvieron cerca de obrar el enésimo milagro...
Saltándose divagaciones y volviendo a esta forofa prensa de nuestros pecados, y a un gran porcentaje de la afición por ella contagiada, uno no puede evitar preguntarse si no hay en esta alegria desmesurada en titulares una especie de prevención rayana en el miedo a que hoy España no consiga la clasificación para octavos, completándose así una especie de "trilogía de la vergüenza" según la cual ni los dos anteriores finalistas ni la máxima favorita (al menos para la prensa de aquí) habrían conseguido pasar una fase de grupos que teóricamente les era propicia.
Y maliciosamente me sigo preguntando si en ese caso que la gran mayoría no deseamos, esa prensa que habla ahora de vergüenzas francesa e italiana diría lo mismo en el caso de una hipotética eliminación española. ¿Se echaría la culpa al "adn" culé del equipo y su tiqui-taca? ¿Se empezaría a menospreciar el Mundial, como en su día hicieron con la Champions una vez fue eliminado el Madrid? En este sentido, ya he oido como se habla con cierto desdén de cómo ha quedado una parte del cuadro mundialista de octavos, donde se enfrentarán Ghana, Estados Unidos, Uruguay y Corea del Sur, afirmando con segundas intenciones que uno de estos equipos será semifinalista...
La cuestión es que estos equipos están ahí porque han sido mejores en la liguilla, y junto a otras como la incansable Japón y la pundonorosa Eslovaquia o la sorprendente Paraguay han dado un buen zasentodalaboca a la prepotente Europa, que ve como algunos de sus buques insignia han pasado (Inglaterra) o pueden pasar (España) con más sufrimiento y menos méritos de los esperados, mientras que otros (bleues y azzurri) van a pasar el infierno de las recriminaciones durante mucho tiempo...
Como dijo la inmortal Bette Davis en Eva al desnudo, "Abróchense los cinturones, esta noche va a ser movidita"...
Adeu i bona sort.
El culé airado: Llamando a las cosas por su nombre
5/07/2010 07:12:00 a. m.Se aproxima el decisivo partido ante el Sevilla, y me parece haber advertido en ciertos aficionados culés la complacencia y el conformismo de que ésta ha sido una gran temporada, y que podemos sentirnos satisfechos y orgullosos de lo conseguido hasta ahora. Que pase lo que pase, no se puede hablar de fracaso si al final perdemos la Liga. Y eso me pone de muy mal café, oigan. Orgullosos, puede. Pero ¿satisfechos? Seamos serios, caramba...
Una cosa son las palabras que Pep tiene que decir públicamente para descargar de responsabilidad a sus jugadores, y otra lo que los aficionados debemos exigir y sentir. Guardiola, buen psicólogo, sabe que sus jugadores no pueden salir al terreno de juego hispalense con la tensión de que si no consiguen la victoria, y la Liga se aleja, se les va a caer el mundo encima. En ese sentido, pueden estar tranquilos, que no ocurrirá. Personalmente apenas puedo poner reproches a la actitud y trabajo del grupo esta temporada, en la que se ha luchado en la Liga hasta el final, solo el Real Madrid de un imponente Cristiano Ronaldo nos impide ser campeones, donde un gran Sevilla nos eliminó de la Copa, y un mal partido sumado a un perfectamente ultradefensivo Inter nos dejó a las puertas de la final de la Champions.
Así que si se nos escapa también la Liga, no podemos pedirle mucho más a la plantilla blaugrana. Cuando hagamos el análisis final, éste será positivo, en general, en lo que se refiere a esfuerzo, trabajo, lucha... e incluso calidad. Pero no nos engañemos. Estaríamos orgullosos, pero nunca satisfechos. No somos Pep, y debemos exigir algo más. Hay que llamar las cosas por su nombre, y si no ganamos la Liga, la temporada se salda con un fracaso. No se habría cumplido ninguno de los objetivos importantes marcados.
Así que dejémonos de paños calientes, y hay que exigir a nuestros jugadores el penúltimo, y el último, esfuerzo. No darles pie a que se conformen con lo hecho hasta ahora. Que ha sido mucho, es cierto, pero no nos ha dado nada. Y si cumplen con su obligación, la de pelear hasta el final, aunque no ganen no les faltará el cariño virtual. La palmada en la espalda, el apretón de manos, el abrazo, la sonrisa condoliente.
Pero que me dejen en paz con milongas. En nuestro interior tendríamos la cara de tonto del perdedor. La que trae el fracaso. Cuanto antes lo aceptáramos, antes podríamos empezar a preparar la temporada siguiente.
Pero eso es un futuro hipotético. Ahora seguimos dependiendo de nosotros y seguimos siendo los máximos aspirantes. Los favoritos. Endavant Barça! Dadnos una alegría este fin de semana.
Adeu i bona sort.
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Una cosa son las palabras que Pep tiene que decir públicamente para descargar de responsabilidad a sus jugadores, y otra lo que los aficionados debemos exigir y sentir. Guardiola, buen psicólogo, sabe que sus jugadores no pueden salir al terreno de juego hispalense con la tensión de que si no consiguen la victoria, y la Liga se aleja, se les va a caer el mundo encima. En ese sentido, pueden estar tranquilos, que no ocurrirá. Personalmente apenas puedo poner reproches a la actitud y trabajo del grupo esta temporada, en la que se ha luchado en la Liga hasta el final, solo el Real Madrid de un imponente Cristiano Ronaldo nos impide ser campeones, donde un gran Sevilla nos eliminó de la Copa, y un mal partido sumado a un perfectamente ultradefensivo Inter nos dejó a las puertas de la final de la Champions.
Así que si se nos escapa también la Liga, no podemos pedirle mucho más a la plantilla blaugrana. Cuando hagamos el análisis final, éste será positivo, en general, en lo que se refiere a esfuerzo, trabajo, lucha... e incluso calidad. Pero no nos engañemos. Estaríamos orgullosos, pero nunca satisfechos. No somos Pep, y debemos exigir algo más. Hay que llamar las cosas por su nombre, y si no ganamos la Liga, la temporada se salda con un fracaso. No se habría cumplido ninguno de los objetivos importantes marcados.
Así que dejémonos de paños calientes, y hay que exigir a nuestros jugadores el penúltimo, y el último, esfuerzo. No darles pie a que se conformen con lo hecho hasta ahora. Que ha sido mucho, es cierto, pero no nos ha dado nada. Y si cumplen con su obligación, la de pelear hasta el final, aunque no ganen no les faltará el cariño virtual. La palmada en la espalda, el apretón de manos, el abrazo, la sonrisa condoliente.
Pero que me dejen en paz con milongas. En nuestro interior tendríamos la cara de tonto del perdedor. La que trae el fracaso. Cuanto antes lo aceptáramos, antes podríamos empezar a preparar la temporada siguiente.
Pero eso es un futuro hipotético. Ahora seguimos dependiendo de nosotros y seguimos siendo los máximos aspirantes. Los favoritos. Endavant Barça! Dadnos una alegría este fin de semana.
Adeu i bona sort.
El culé airado. Este año no habrá "iniestazo"...
4/14/2010 07:04:00 a. m.... o puede que sí. Ya veremos. La cuestión es que el motivo para la ira en este personaje que me inventado para las páginas de EBV no está esta vez en cuestiones sociales o económicas del fútbol, o en el enésimo desmán de los panfletos deportivos. Aquí mi rabia va dirigida hacia la perra suerte que está teniendo uno de los pilares del Barça, Andrés Iniesta, que se pierde más o menos un mes de competición en el momento álgido de la temporada, poniendo en peligro su participación en los últimos partidos de la misma, que se auguran clave para su resolución.
"Gusiluz", o "lo puto crack" se ha vuelto a lesionar, poniendo el estrambote final a una temporada que se ha movido entre varias lesiones más y una participación en el equipo a años luz de la excelencia del año anterior. No ha sido Andrés el jugador de regate rápido y asistencia felina que maravilló en el año de gloria culé. Las malas lenguas se han apresurado a asegurar que el jugador salió tocado ya el final de la temporada anterior, cuando forzó su recuperación de su último percance para estar presente en la final de Roma, que aún así jugó en condiciones precarias. Esto habría hecho que no se hubiera recuperado del todo, y que esta temporada, por un lado, fuera más proclive a lesiones, con lo que el jugador no se habría entregado tanto, evitando el riesgo de un nuevo percance que le pudiera apartar de la cita mundialista...
No quisiera uno dar bola a estos agoreros mal pensados... Uno cree que el compromiso de Iniesta con el Barça es total, y que el miedo a perderse la convocatoria para Sudáfrica no ha influido en él. Pero sí creo que su recuperación tras la temporada pasada no ha sido completa, y el hecho de que fuera un jugador esencial para el Barça apresuró la vuelta a las alineaciones sin que el de Fuentealbilla estuviera al cien por cien. Esto habría hecho que perdiera frescura en sus movimientos, que no fuera tan certero en la asistencia... aunque su colaboración en el control del balón fuera tan bueno como siempre.
Así que ahora la duda es qué hacer cuando Andrés supere esta última lesión. Se habla de una baja de un mes, así que podría volver justo para la última jornada, hacia el 16 de mayo, o incluso, si hay suerte, para la jornada anterior, cuando se jugará un difícil partido ante el Sevilla que puede ser decisivo... Por no hablar demasiado para no gafar la cosa de que el 22 de mayo tendrá lugar la ansiada final de Champions en el Bernabeu...
¿Podría repetirse la situación del año pasado, que Iniesta volviera a jugar esos partidos fundamentales sin estar al cien por cien, poniendo en riesgo su forma física para la temporada siguiente? Hay que tener en cuenta que si consta que no está lesionado, será convocado para el Mundial sudafricano, con lo que habría que sumar una carga mayor de partidos que influirían en su estado de forma para la temporada posterior.
Así que, ¿que es preferible? ¿Andrés debe jugar esos partidos clave de mayo a poco que se encuentre en condiciones para hacerlo, o no debe volver si no está al cien por cien, resignándonos entonces a perder su concurso en ese momento decisivo? Difícil elección. Estoy seguro de que si fuera por él, en ningún modo dejaría abandonados a sus compañeros y su afición. Así lo hizo la temporada pasada. Y en el fondo, es lo que queremos los aficionados culés, que sabemos que prescindir de su aportación sería un riesgo. Como también lo sería forzarle a jugar en condiciones precarias aún.
Por todo ello, lo mejor será dejar pasar el tiempo, esperar que sin su concurso este mes el Barça saque adelante los partidos, y confiar en que los servicios médicos del club, junto a Pep Guardiola, tomen las decisiones correctas. Entretanto, brindemos por la recuperación del jugador que tantas alegrías nos ha dado... y si al final puede deleitarnos con su juego, y, ¿por qué no? con un nuevo "iniestazo" decisivo, bienvenido sea.
Adeu i bona sort.
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"Gusiluz", o "lo puto crack" se ha vuelto a lesionar, poniendo el estrambote final a una temporada que se ha movido entre varias lesiones más y una participación en el equipo a años luz de la excelencia del año anterior. No ha sido Andrés el jugador de regate rápido y asistencia felina que maravilló en el año de gloria culé. Las malas lenguas se han apresurado a asegurar que el jugador salió tocado ya el final de la temporada anterior, cuando forzó su recuperación de su último percance para estar presente en la final de Roma, que aún así jugó en condiciones precarias. Esto habría hecho que no se hubiera recuperado del todo, y que esta temporada, por un lado, fuera más proclive a lesiones, con lo que el jugador no se habría entregado tanto, evitando el riesgo de un nuevo percance que le pudiera apartar de la cita mundialista...
No quisiera uno dar bola a estos agoreros mal pensados... Uno cree que el compromiso de Iniesta con el Barça es total, y que el miedo a perderse la convocatoria para Sudáfrica no ha influido en él. Pero sí creo que su recuperación tras la temporada pasada no ha sido completa, y el hecho de que fuera un jugador esencial para el Barça apresuró la vuelta a las alineaciones sin que el de Fuentealbilla estuviera al cien por cien. Esto habría hecho que perdiera frescura en sus movimientos, que no fuera tan certero en la asistencia... aunque su colaboración en el control del balón fuera tan bueno como siempre.
Así que ahora la duda es qué hacer cuando Andrés supere esta última lesión. Se habla de una baja de un mes, así que podría volver justo para la última jornada, hacia el 16 de mayo, o incluso, si hay suerte, para la jornada anterior, cuando se jugará un difícil partido ante el Sevilla que puede ser decisivo... Por no hablar demasiado para no gafar la cosa de que el 22 de mayo tendrá lugar la ansiada final de Champions en el Bernabeu...
¿Podría repetirse la situación del año pasado, que Iniesta volviera a jugar esos partidos fundamentales sin estar al cien por cien, poniendo en riesgo su forma física para la temporada siguiente? Hay que tener en cuenta que si consta que no está lesionado, será convocado para el Mundial sudafricano, con lo que habría que sumar una carga mayor de partidos que influirían en su estado de forma para la temporada posterior.
Así que, ¿que es preferible? ¿Andrés debe jugar esos partidos clave de mayo a poco que se encuentre en condiciones para hacerlo, o no debe volver si no está al cien por cien, resignándonos entonces a perder su concurso en ese momento decisivo? Difícil elección. Estoy seguro de que si fuera por él, en ningún modo dejaría abandonados a sus compañeros y su afición. Así lo hizo la temporada pasada. Y en el fondo, es lo que queremos los aficionados culés, que sabemos que prescindir de su aportación sería un riesgo. Como también lo sería forzarle a jugar en condiciones precarias aún.
Por todo ello, lo mejor será dejar pasar el tiempo, esperar que sin su concurso este mes el Barça saque adelante los partidos, y confiar en que los servicios médicos del club, junto a Pep Guardiola, tomen las decisiones correctas. Entretanto, brindemos por la recuperación del jugador que tantas alegrías nos ha dado... y si al final puede deleitarnos con su juego, y, ¿por qué no? con un nuevo "iniestazo" decisivo, bienvenido sea.
Adeu i bona sort.
El culé airado: ¿El mejor de la historia? Anda ya...
3/24/2010 06:55:00 a. m.
Ve uno portadas como la de aquí a la izquierda y le entra profunda vergüenza ajena. Lo mismo cuando leo a ciertos articulistas a los que se les supone algo de conocimiento ya no de fútbol, sino de lo que es la vida. Y no digamos si leemos según qué comentarios en los foros de Internet, donde las pasiones se desatan y los forofismos se acentúan.La cosa es que equiparar a un joven de 22 años, con toda una carrera por delante, con los logros de futbolistas consagrados, que tuvieron una vida profesional larga y fructífera, claramente contrastable y analizable, es de una frivolidad rayana en lo estúpido. Claro que hay que reconocer que este tipo de cosas, el explotar la euforia, es muy mediático, da para interminables tertulias y coloquios y en las portadas de los diarios luce bonito, con alardes infográficos a cual más estrambótico.
Por eso, con toda la admiración que tiene uno por Lionel Messi, con toda la satisfacción y orgullo que me da que este increible jugador esté en el Barça, diré que... ¿El mejor de la historia? Anda ya... (sonora pedorreta) ... al menos por ahora.
Sí está claro que a día de hoy es el mejor jugador del mundo, porque entre los futbolistas en activo ninguno tiene la calidad y espectáculo que él da y su palmarés, a su corta edad, es ciertamente extraordinario, por no decir inigualable (y como no tengo tiempo de ponerme a comprobarlo, dejo a los amables comentaristas que se pasen por aquí la posibilidad de que mencionen si algún otro jugador en activo tiene el palmarés del argentino; gracias).
Por supuesto que alguno dirá que lo que hacen los coros de grillos que cantan a la luna es comparar las prestaciones y resultados de los cuatro grandes a los 22 años. Entonces se cometen burradas como la de la mencionada portada, donde se pone a Leo por encima de Pelé, que ya tenía dos mundiales en su palmarés, aunque en realidad interviniera directamente sólo en el primero de ellos, ganado a los 17 añitos (por cierto, en páginas interiores Sport se la envaina y admite que Pelé supera a Messi... lo cual demuestra que más que análisis serios, lo que hay es un deseo de la búsqueda de la portada impactante y de obnubilar al desinformado y/o al paleto de turno).
Dejemos aparte, por supuesto, la dificultad que plantea una decisión de este tipo, al estar analizando a jugadores que han vivido y jugado en épocas distintas, habiendo cambiado tanto los condicionantes físicos, psicológicos y técnicos de cada uno. No se puede saber con total seguridad si Pelé fue mejor que Maradona cuando éste último jugó en condiciones técnicas mucho mejores (terrenos de juego, comodidades, avances médicos), mientras que aquel desarrolló una carrera con menos desgaste físico (calendario de partidos menos agobiante, menores desplazamientos largos...).
En fin, todo esto no dejan de ser fruslerías que llevan a estúpidos debates en foros de todo corte y confección, porque cualquiera con más de dos dedos de frente sabe que la hora de hacer balance y de analizar con profundidad llegará cuando Messi se retire y se pueda ver bien cuánto ha aportado al fútbol... En los últimos años han aparecido unos cuantos jugadores que fueron postulados como candidatos a entrar en el club de los grandes ya a tierna edad, y sin haber cumplido toda su carrera... y el tiempo les ha dejado en otro lugar bien lejos. Los casos de Ronaldo o Ronaldinho son ejemplos claros.
Pero me dejarán que deje hablar ahora a mi parte más hipocondríaca cuando les digo que portadas como la de Sport ayer, y toda la avalancha de alabanzas y frases altisonantes recogidas por la prensa y especialistas variados me molesta y me preocupa. Todos sabemos que la motivación, el ansia de superarse es fundamental en cualquier profesional. Por ello, es peligroso llenar la cabeza de pájaros a un joven de 22 años cuando se le repite sin cesar que ya es el mejor de la historia. Si a los 22 ya has alcanzado el culmen de tu carrera... ¿donde está la motivación con la que lucharás a partir de ahora, qué retos te quedan por alcanzar?
Caemos, pues, en un riesgo innecesario con afirmaciones de este tipo. Nuestra suerte es que Messi parece, al menos por el momento, tener la cabeza con los muebles en su sitio y es consciente de que aún le queda mucho terreno por avanzar. O al menos eso se desprende de sus declaraciones. Y también de su actitud... detalles como el de ceder el lanzamiento del penalty en el partido ante el Zaragoza a Ibrahimovic no son señales de un jugador endiosado...
Así que aparquemos estas disquisiciones inútiles y centrémonos en los hechos, que nos dicen que Leo es el mejor del mundo hoy, pero que también le queda mucho por recorrer. ¿El mejor de la historia? Anda ya... pero está en ello. Va en la buena dirección para convertirse en leyenda. Su objetivo ha de ser mantenerse, incluso mejorar, y no torcer la ruta. Que no se le olvide a él... y a nosotros.
Adeu i bona sort.
El culé airado. De como un periódico puede sacar rédito del fracaso de los suyos
3/10/2010 10:45:00 p. m.Aparece esto en Marca dos minutos después de terminado el partido en el Bernabeu...
Empieza la campaña, las portadas, las "exclusivas", las manipulaciones... tal parece que los Inda boys lo estaban deseando...
Entretanto, nosotros los culés, con la sonrisa en los labios... pero también a poner las barbas a remojar.
Por si acaso.
Adeu i bona sort.
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Empieza la campaña, las portadas, las "exclusivas", las manipulaciones... tal parece que los Inda boys lo estaban deseando...
Entretanto, nosotros los culés, con la sonrisa en los labios... pero también a poner las barbas a remojar.
Por si acaso.
Adeu i bona sort.
El culé airado. El don de la ubicuidad de Pep, según Marca
2/28/2010 08:27:00 a. m.Como el relañismo no tiene hoy jugadas dudosas a las que agarrarse, algo tenían que sacarse de la manga para no perder la oportunidad de atacar al Barça de algún modo. Bueno, jugadas dudosas sí que hay, como el por qué Manu Torres no acabó siendo expulsado o el motivo de la anulación de un gol a Ibrahimovic, pero esas circunstancias no encajan en la teoría conspirativa, así que mejor olvidarlas... Así que el clavo ardiendo es esta vez acusar a Pep de "ir a presionar a los árbitros" en el descanso del partido de ayer...
Claro que mientras que As "se limita" a reflejar el hecho, los guerreros de la verdad periodística del señor Inda, en su afán por purgar el mundo de las trampas culés, denunciándolas ante el sacrosanto altar del rigor mediático, le dan a Guardiola el don divino de la omnipresencia... Si no, no se podría explicar que en portada salga esto...
... y en la página de inicio de su web salga esto:
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Claro que mientras que As "se limita" a reflejar el hecho, los guerreros de la verdad periodística del señor Inda, en su afán por purgar el mundo de las trampas culés, denunciándolas ante el sacrosanto altar del rigor mediático, le dan a Guardiola el don divino de la omnipresencia... Si no, no se podría explicar que en portada salga esto...
... y en la página de inicio de su web salga esto:
Por supuesto, no cabe pensar que en Marca pretendan intoxicar y poner a la gente más en contra del Barça al acusar a Pep en portada de agobiar a los árbitros nada menos que en su vestuario (cosa en la que Valdano, cuentan, sí es experto), y luego cubrirse las espaldas - o corregir su error sin pedir disculpa alguna - diciendo que Guardiola se limitó a abordar al trencilla camino a su vestuario...
Líbrennos los dioses de pensar mal, faltaría más.
Adeu i bona sort.
El culé airado. La gran mentira del fútbol
2/27/2010 08:47:00 a. m.No se preocupen, que no voy a hablar de relañismos ni de estupideces similares. Esas no son neuras del fútbol, lo son de cierto tipo de prensa, y al final pueden ser inocuas, aunque por el camino dejen un reguero de mal rollito y mala baba... No, a lo que me refiero en el título de este envío es algo más profundo, que puede hacer más daño y que nos da más motivos para la indignación. O debería ser así, vaya. A no ser que estemos ya tan vacunados contra todo que moralmente andemos insensibles...
La cuestión es que la espiral de desenfrenado gasto en la que se ha instalado el fútbol en buena lógica merecería moralmente todo nuestro desprecio, sobre todo en estos atribulados tiempos, pero los aficionados nos acabamos cubriendo bajo el parapeto de la iniciativa privada... Los equipos son empresas particulares, ellos sabrán qué hacen con sus dineros. Observábamos como en Inglaterra magnates yanquis, rusos o árabes compraban equipos como quien va al super de la esquina a hacer la compra semanal y pensábamos, envidiosos, cómo les sobra el dinero a algunos. En España se fichan cracks a precio de pepinillos, fundiendo patrimonio propio o acudiendo a créditos bancarios, que para eso están los bancos, para ayudar a empresas con solvencia económica y futuro... además de que papá Estado lo ponía fácil con una política impositiva muy atrayente para el modesto trabajador extranjero que viene al país a ganarse los euros para mantener su familia, que ya se sabe que esto beneficiaba mucho a la economía nacional... pero estoy divagando irónicamente.
Mientras bastante gente protestaba indignada, los rectores económicos de los clubes y prensa afín les recriminiban cariñosamente... miren ustedes que esto es una inversión, que se va a amortizar en poquito tiempo, que los cracks futboleros son como el rey Midas, todo lo convierten en oro.... en breve ataremos los perros con longanizas, ya verán. Y aunque éramos unos cuantos los que lo poníamos en duda, al no entender por qué, si esto era cierto, los equipos seguían con deudas estatosféricas tras años de hacer tan estupendas inversiones... Pero callábamos en nuestra incultura sobre asuntos económicos, y pensábamos que doctores tiene la Iglesia, y que ellos sabrán cosas que nosotros ignoramos... Así que hale, viva la Pepa, y que nuestros equipos favoritos sigan gastando y comprando, y nosotros pidiendo que lo hagan, porque todo es bueno, bonito, y a la postre barato.
Pero claro, luego se pueden leer artículos como el publicado por El País esta semana, y se nos rompen los esquemas. Si el fútbol es un negocio tan próspero, ¿cómo es posible que ande en Europa con una deuda de 6.300 millones de euros, y que encima el grueso de esta deuda se reparta entre los dos países donde se pensaba que la inversión merecía la pena, Inglaterra y España? ¿Cómo se entiende que esto ocurra además en los países que más tajada sacan de los ingresos por televisión? El caso inglés es incluso más incomprensible, al acumular más de la mitad de esa deuda y sin embargo ser el país donde primero obtuvieron beneficios del fútbol televisado, atrayendo los ojos de inversores del calibre del señor Abramovich y similares...
Al final, solo queda la impresión de que ya no nos podemos creer nada, y que el fútbol, esta afición que amamos cuando durante dos horas asistimos al espectáculo deportivo, es un gigante con pies de barro, está instalado sobre una gran mentira que un buen día se tendrá que venir abajo con un estrépito tal que ríanse ustedes de la burbujita inmobiliaria esa... Porque además, sigamos riéndonos, cualquier medida que intentes tomar es agua de borrajas. Reducir las Ligas a un número razonable de equipos, disminuir el número de competiciones, poner un tope al dislate salarial de las grandes figuras... medidas que en cualquier negocio ruinoso serían lógicas, en el fútbol son impensables. Ni hablar de poner menos equipos en la gran competición, que la mayoría dependen de los ingresos que perciben por enfrentarse a los mejores. Nada de ofrecer menos competiciones, porque las televisiones exigen que haya mucho partido para amortizar la inversión hecha. Y por supuesto, rebajar los sueldos de los cracks... naranjas de la china, que se nos van al equipo que les pague más, hay que tenerles contentitos.
Todo un equipo de la Premier, el Portsmouth, ya ha declarado suspensión de pagos. Queda por ver si esto es un caso aislado, producto de los excesos económicos de un club humilde, o si es el primero del dominó que podría acabar cayendo pieza a pieza... Y sin embargo, si esta situación apocalíptica llegara a producirse... ¿sería tan malo? El fútbol no dejaría de existir, siempre habría competición, el aficionado tendría unos colores que apoyar, un espectáculo del que disfrutar. A un nivel más modesto, claro está. No estamos hablando de un negocio que se vendría abajo porque sus trabajadores cambiarían de profesión al cobrar menos... Siempre habría gente dispuesta a ganarse al vida jugando al fútbol. Y el talento acabaría aflorando de nuevo.
Y en ese caso, sería de esperar que se habría aprendido la lección y no se volvería a caer en los errores del pasado... Puestos a soñar... Entretanto, seguiremos disfrutando de lo bueno que da el fútbol, esperando que esa gran mentira no acabe derrumbándose... o mejor sí. Contradicciones que tiene la cosa.
Adeu i bona sort.
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La cuestión es que la espiral de desenfrenado gasto en la que se ha instalado el fútbol en buena lógica merecería moralmente todo nuestro desprecio, sobre todo en estos atribulados tiempos, pero los aficionados nos acabamos cubriendo bajo el parapeto de la iniciativa privada... Los equipos son empresas particulares, ellos sabrán qué hacen con sus dineros. Observábamos como en Inglaterra magnates yanquis, rusos o árabes compraban equipos como quien va al super de la esquina a hacer la compra semanal y pensábamos, envidiosos, cómo les sobra el dinero a algunos. En España se fichan cracks a precio de pepinillos, fundiendo patrimonio propio o acudiendo a créditos bancarios, que para eso están los bancos, para ayudar a empresas con solvencia económica y futuro... además de que papá Estado lo ponía fácil con una política impositiva muy atrayente para el modesto trabajador extranjero que viene al país a ganarse los euros para mantener su familia, que ya se sabe que esto beneficiaba mucho a la economía nacional... pero estoy divagando irónicamente.
Mientras bastante gente protestaba indignada, los rectores económicos de los clubes y prensa afín les recriminiban cariñosamente... miren ustedes que esto es una inversión, que se va a amortizar en poquito tiempo, que los cracks futboleros son como el rey Midas, todo lo convierten en oro.... en breve ataremos los perros con longanizas, ya verán. Y aunque éramos unos cuantos los que lo poníamos en duda, al no entender por qué, si esto era cierto, los equipos seguían con deudas estatosféricas tras años de hacer tan estupendas inversiones... Pero callábamos en nuestra incultura sobre asuntos económicos, y pensábamos que doctores tiene la Iglesia, y que ellos sabrán cosas que nosotros ignoramos... Así que hale, viva la Pepa, y que nuestros equipos favoritos sigan gastando y comprando, y nosotros pidiendo que lo hagan, porque todo es bueno, bonito, y a la postre barato.
Pero claro, luego se pueden leer artículos como el publicado por El País esta semana, y se nos rompen los esquemas. Si el fútbol es un negocio tan próspero, ¿cómo es posible que ande en Europa con una deuda de 6.300 millones de euros, y que encima el grueso de esta deuda se reparta entre los dos países donde se pensaba que la inversión merecía la pena, Inglaterra y España? ¿Cómo se entiende que esto ocurra además en los países que más tajada sacan de los ingresos por televisión? El caso inglés es incluso más incomprensible, al acumular más de la mitad de esa deuda y sin embargo ser el país donde primero obtuvieron beneficios del fútbol televisado, atrayendo los ojos de inversores del calibre del señor Abramovich y similares...
Al final, solo queda la impresión de que ya no nos podemos creer nada, y que el fútbol, esta afición que amamos cuando durante dos horas asistimos al espectáculo deportivo, es un gigante con pies de barro, está instalado sobre una gran mentira que un buen día se tendrá que venir abajo con un estrépito tal que ríanse ustedes de la burbujita inmobiliaria esa... Porque además, sigamos riéndonos, cualquier medida que intentes tomar es agua de borrajas. Reducir las Ligas a un número razonable de equipos, disminuir el número de competiciones, poner un tope al dislate salarial de las grandes figuras... medidas que en cualquier negocio ruinoso serían lógicas, en el fútbol son impensables. Ni hablar de poner menos equipos en la gran competición, que la mayoría dependen de los ingresos que perciben por enfrentarse a los mejores. Nada de ofrecer menos competiciones, porque las televisiones exigen que haya mucho partido para amortizar la inversión hecha. Y por supuesto, rebajar los sueldos de los cracks... naranjas de la china, que se nos van al equipo que les pague más, hay que tenerles contentitos.
Todo un equipo de la Premier, el Portsmouth, ya ha declarado suspensión de pagos. Queda por ver si esto es un caso aislado, producto de los excesos económicos de un club humilde, o si es el primero del dominó que podría acabar cayendo pieza a pieza... Y sin embargo, si esta situación apocalíptica llegara a producirse... ¿sería tan malo? El fútbol no dejaría de existir, siempre habría competición, el aficionado tendría unos colores que apoyar, un espectáculo del que disfrutar. A un nivel más modesto, claro está. No estamos hablando de un negocio que se vendría abajo porque sus trabajadores cambiarían de profesión al cobrar menos... Siempre habría gente dispuesta a ganarse al vida jugando al fútbol. Y el talento acabaría aflorando de nuevo.
Y en ese caso, sería de esperar que se habría aprendido la lección y no se volvería a caer en los errores del pasado... Puestos a soñar... Entretanto, seguiremos disfrutando de lo bueno que da el fútbol, esperando que esa gran mentira no acabe derrumbándose... o mejor sí. Contradicciones que tiene la cosa.
Adeu i bona sort.
El culé airado. El Racing de Madrid (fuente: El Evangelio según San Marca)
2/20/2010 05:53:00 p. m.Señores, al final Marca ha reconocido en la portada de hoy que eso de que el Racing se había rendido antes de jugar con el Barça es falso. No sólo eso, sino que con tal de que la Liga no se adultere, los cántabros están dispuestos a que sea el Madrid el que juegue dentro de unas horas con los blaugranas. Sólo así se explica que en portada aparezca la imagen que tienen aquí al lado. Y para que los merengues no tengan problemas de plantilla, les adelantan el traspaso de Canales. Culés residentes en Barcelona, aficionados que ronden en la ciudad, si tienen la oportunidad de sacar una entrada, háganlo rápido, porque a un precio apañadito tendrán la oportunidad de ver el Clásico de la Liga española.
O eso o para los de Marca el Racing, y cualquiera que se enfrente al Barça, no juegan para ellos, sino para el Madrid, son meras sucursales del club merengue. Y todavía dicen algunos que exageramos cuando reducimos la Liga española al enfrentamiento entre blaugranas y blancos... por lo que se ve, nos quedamos cortos.
Adeu i bona sort.
Addenda: edito esta entrada para ponerme de aún peor leche cuando leo a un presunto periodista de El Mundo Deportivo caer en la misma gilipollez que Marca e ir más lejos... El fulano en cuestión ya da aviso a navegantes en el título de su vómito ("No lo olviden: Canales ya es blanco") y más adelante suelta esta perla: "por mucho que llegue con piel de cordero y cara de niño bueno, Canales ya está a sueldo de Florentino, que no ha podido sofocar su frenesí fichador hasta el verano y lo ha atado. Por eso, hoy carantoñas las justas. Si Canales puede meter su primer gol como madridista en el Camp Nou lo hará. Marcaje al hombre en el campo y la grada. Y si hay que pitarle como se pita a los del Madrid, pues se le pita."
Qué asco dan (casi) todos, joderrrrrrrrr
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O eso o para los de Marca el Racing, y cualquiera que se enfrente al Barça, no juegan para ellos, sino para el Madrid, son meras sucursales del club merengue. Y todavía dicen algunos que exageramos cuando reducimos la Liga española al enfrentamiento entre blaugranas y blancos... por lo que se ve, nos quedamos cortos.
Adeu i bona sort.
Addenda: edito esta entrada para ponerme de aún peor leche cuando leo a un presunto periodista de El Mundo Deportivo caer en la misma gilipollez que Marca e ir más lejos... El fulano en cuestión ya da aviso a navegantes en el título de su vómito ("No lo olviden: Canales ya es blanco") y más adelante suelta esta perla: "por mucho que llegue con piel de cordero y cara de niño bueno, Canales ya está a sueldo de Florentino, que no ha podido sofocar su frenesí fichador hasta el verano y lo ha atado. Por eso, hoy carantoñas las justas. Si Canales puede meter su primer gol como madridista en el Camp Nou lo hará. Marcaje al hombre en el campo y la grada. Y si hay que pitarle como se pita a los del Madrid, pues se le pita."
Qué asco dan (casi) todos, joderrrrrrrrr
El culé airado. La caverna, una Madre Teresa para las aficiones de los modestos
2/16/2010 08:10:00 p. m.Las aficiones de los equipos pequeños ya tienen un abogado en los más altos círculos mediáticos de este país. Marca se convierte en su voz, en su defensor, en el látigo que fustiga a sus jugadores cuando éstos no se comportan con la profesionalidad requerida. Con el artículo que leerán si pulsan el vínculo de la imagen de aquí al lado estoy seguro de que se va a iniciar una campaña que... No, qué digo campaña, eso se queda corto. Estamos en los albores de una cruzada en la que se denunciará inmisericordemente a cualquier futbolista que fuerce una tarjeta que cierre su ciclo y le permita cumplir su sanción en un partido concreto con el fin de estar disponible para el partido siguiente, en el que jugarán contra rivales directos.
Porque por supuesto, estoy seguro de que el hecho de que ese "partido concreto" que menciono en el párrafo anterior sea un partido contra el Barça no influye para nada en el ánimo justiciero de los rectores del periódico madrileño. Su ira, su voluntad de señalar con el dedo acusador tan reprobable conducta sería igual de firme si esos jugadores se hubieran rendido a los pies del Almería, el Xerez o el Tenerife. Y tengo también clarísimo que si el Racing perdiera a estos jugadores por el mismo motivo cara a un partido contra el Real Madrid, la ira del poder mediático del señor Inda y sus guerreros de la verdad periodística caería con igual fuerza sobre ese equipo perjuro, que contamina la pureza de una competición que es ejemplo para todo el mundo.
Así que al leer la noticia, no he podido reprimir una lágrima ante este prodigio de labor humanitaria, el ver como Marca se ha convertido en una Madre Teresa para los aficionados del Racing, al apoyarles desinteresadamente en su justo enfado ante la impropia actitud de sus jugadores, brindándoles unas cuantas líneas en su defensa. Y que se preparen esos deportistas, y los de cualquier otro equipo que caigan en el mismo pecado de lesa majestad, porque a partir de ahora serán observados con lupa, y la mínima desviación de los cánones de una recta competición será expuesta a luz pública del oprobio y la vergüenza.
No puedo escribir más, la emoción me embarga. Por favor, les invito a ustedes a que se unan a mí cuando grito a los cuatro vientos, ¡Bravo, bravissimo por Marca! ¡Gracias por el comienzo de una nueva era en la que cualquier actitud que contamine la competición, sin importar a quien beneficie tal situación, será denunciada inmisericordemente!
Adeu i bona sort.
El culé airado. Aquí nadie se disculpa
2/10/2010 06:55:00 a. m.Esta prensa deportiva de nuestros pecados que nos ha tocado vivir tiene demasiados defectos que no voy a enumerar aquí. Últimamente los blogueros tenemos el teclado demasiado lleno de diatribas contra los medios de comunicación, que no dejan de darnos motivos de risas, indignación o sorpresa. Pero sí les voy a mencionar un aspecto que me irrita particularmente: el hecho de que jamás, o muy raramente, se disculpen cuando un alto porcentaje de las "noticias" que ponen en portadas y titulares se revelan más falsas que un billete de quince euros...
Pero no se preocupen, que no voy a dar la lata con el relañismo... del cual por cierto nadie se disculpará cuando desaparezca, en ese día (esperemos muy lejano) en el que el Madrid gane títulos de nuevo.
No, más bien me refiero especialmente a la sinrazón de los rumores sobre fichajes y aspectos relacionados con ellos que inundan las páginas de los periódicos en esos momentos en los que no hay nada de lo que hablar, y hay que mantener entretenida a la audiencia con algo. Por ejemplo, si la prensa culé acertara un pequeñito porcentaje de lo que cuenta, a día de hoy Villa o Ribery ya llevarían tiempo vistiendo la elástica blaugrana. Por supuesto, si hubiera algo de credibilidad en la madridista, esos mismos jugadores serían más blancos que la ropa de un anuncio de detergentes.
El caso de Ribery clama al cielo, porque en marzo de 2009 era prácticamente culé... para convertirse mediante el culebrón veraniego en un jugador de futuro indeleblemente merengue. Y ahora resulta que la misma prensa que daba por hecho esto último, llegándose a mencionar etéreos acuerdos con el representante o incluso que operaciones como el traspaso de Robben al Bayern eran parte del futuro fichaje del futbolista francés... esa prensa no ve tan clara la cosa y se encuentra con los brindis al sol del jugador y sus guiños supuestamente barcelonistas. Si por un casual Ribery acabara siendo culé (o siguiera en el Bayern o fuera a la liga inglesa o a la de la Conchinchina), las culpas irían al jugador, que sería acusado de "mercenario" y de no cumplir esotéricos acuerdos... que no digo yo que no pudiera ser verdad, pero que no justificaría las anteriores portadas y titulares de rimbombante contenido...
Esta semana El Mundo Deportivo ha vuelto a dar la matraca con Villa, con una impactante portada y un artículo según el cual el asturiano estaría "esperando" al Barça. En el desarrollo de la noticia no hay nada que confirme tal idea, no hay ni declaraciones de la directiva valencianista ni del propio jugador. Ni siquiera apuntes de que la directiva blaugrana estuviera interesada. Sólo hay deseos. Los de los redactores del artículo, evidentemente, y también de algunos jugadores de la plantilla culé. Nada sobre lo que elaborar una información contrastada. Por supuesto, si más adelante Villa no viniera al Barça, la culpa sería de directivos y técnicos, que no habrían ido a buscarle. La prensa no se disculparía, válgame Dios, por haber convertido un rumor en noticia.
Claro que en el caso de Villa y Ribery se trabaja con rumores, creados por los propios jugadores o su entorno, o quizás por los periodistas en cuestión. Sin embargo, hay veces que se intentan colar hechos incuestionables. Toda la prensa deportiva hoy recoge una información de una emisora de radio catalana según la cual Cesc y el Barça habrían llegado ya a un acuerdo para el fichaje del jugador de Arenys de Mar, y sólo faltaría la negociación con el Arsenal. Pero héte aquí que según Marca, que se habría puesto en contacto con el agente del jugador, éste habría declarado que tal acuerdo no existe.
Ahora, aquí hay varias posibilidades: que Marca esté diciendo la verdad, con lo cual o el representante estaría mintiendo, o lo estaría haciendo la radio que ha propagado la noticia. O, por otro lado, puede que esta sea veraz, siendo los falsarios en este caso el diario madrileño, o el agente de Cesc. Por supuesto, El Mundo Deportivo ya se ha puesto la medalla por haber anticipado la noticia hace por lo menos una semana...
No esperen ustedes que la parte que no tenga razón pida luego disculpas, ya sea por haber mentido, o por no haber contrastado las fuentes de su información. En este negocio mediático hay barra libre para soltar lo que quieras basándote en fuentes no fiables o en rumores sin fundamento. En el momento que sospechas algo, ya hay prisa por darlo a la luz, no vaya a ser que otros se te adelanten, y si aciertan, te roben la exclusiva. Los trabajos periodísticos serios, con investigaciones que llevan su tiempo y que no son publicadas hasta que son realmente contrastadas... aquí no son necesarios.
Se acuerda uno de ese momento tan cinematográfico de la película Todos los hombres del presidente, en el que Woodward (Robert Redford) y Bernstein (Dustin Hoffman) informan a su editor (Jason Robards) de las pruebas que tienen sobre lo que luego se llamaría el Watergate... y las dudas de éste último sobre la publicación de la noticia, su petición de que se compruebe la veracidad del asunto antes de sacarlo a la luz...
(nota cultureta: el editor en cuestión se vio involucrado años después en un escándalo periodístico cuando dio luz verde a un artículo sobre un niño heroinómano... que resultó ser un invento de la periodista que redactó la información. El editor se vio obligado a pedir disculpas públicamente a todos los incriminados en el artículo y a los lectores en general)
En la prensa deportiva de este país, la escena sería digna de una comedia española de los años cincuenta, o de una película de Berlanga... "jefe, que hemos oído que dicen por ahí que un hermano del cuñado de un vecino de la señora de la limpieza de Fulanovitch sospecha que el jugador se alegró una vez, viendo un partido por la tele cuando era niño, de que el Tracatrá F.C. marcara gol"... "¡Por Dios! Que nos han eliminado de la Copa y no hay noticias para rellenar entre semana... ¡Paren las rotativas! ¡¡¡Fulanovitch será jugador del Tracatrá F.C.!!!"
En fin... Lo que hay que reconocer que nos dan mucho food for thought a los blogueros, a las tertulias de los bares... y eso es un servicio público, sí señor. Así que igual hay que agradecérselo, incluso. Con la diferencia de que ustedes y yo, el profesor y el estudiante, el bombero y el policía, el electricista y el camarero... tenemos que dar cuenta de nuestros errores y, si las hubiera, mentiras. La prensa deportiva no. Afortunados ellos.
Adeu i bona sort.
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Pero no se preocupen, que no voy a dar la lata con el relañismo... del cual por cierto nadie se disculpará cuando desaparezca, en ese día (esperemos muy lejano) en el que el Madrid gane títulos de nuevo.
No, más bien me refiero especialmente a la sinrazón de los rumores sobre fichajes y aspectos relacionados con ellos que inundan las páginas de los periódicos en esos momentos en los que no hay nada de lo que hablar, y hay que mantener entretenida a la audiencia con algo. Por ejemplo, si la prensa culé acertara un pequeñito porcentaje de lo que cuenta, a día de hoy Villa o Ribery ya llevarían tiempo vistiendo la elástica blaugrana. Por supuesto, si hubiera algo de credibilidad en la madridista, esos mismos jugadores serían más blancos que la ropa de un anuncio de detergentes.
El caso de Ribery clama al cielo, porque en marzo de 2009 era prácticamente culé... para convertirse mediante el culebrón veraniego en un jugador de futuro indeleblemente merengue. Y ahora resulta que la misma prensa que daba por hecho esto último, llegándose a mencionar etéreos acuerdos con el representante o incluso que operaciones como el traspaso de Robben al Bayern eran parte del futuro fichaje del futbolista francés... esa prensa no ve tan clara la cosa y se encuentra con los brindis al sol del jugador y sus guiños supuestamente barcelonistas. Si por un casual Ribery acabara siendo culé (o siguiera en el Bayern o fuera a la liga inglesa o a la de la Conchinchina), las culpas irían al jugador, que sería acusado de "mercenario" y de no cumplir esotéricos acuerdos... que no digo yo que no pudiera ser verdad, pero que no justificaría las anteriores portadas y titulares de rimbombante contenido...
Esta semana El Mundo Deportivo ha vuelto a dar la matraca con Villa, con una impactante portada y un artículo según el cual el asturiano estaría "esperando" al Barça. En el desarrollo de la noticia no hay nada que confirme tal idea, no hay ni declaraciones de la directiva valencianista ni del propio jugador. Ni siquiera apuntes de que la directiva blaugrana estuviera interesada. Sólo hay deseos. Los de los redactores del artículo, evidentemente, y también de algunos jugadores de la plantilla culé. Nada sobre lo que elaborar una información contrastada. Por supuesto, si más adelante Villa no viniera al Barça, la culpa sería de directivos y técnicos, que no habrían ido a buscarle. La prensa no se disculparía, válgame Dios, por haber convertido un rumor en noticia.
Claro que en el caso de Villa y Ribery se trabaja con rumores, creados por los propios jugadores o su entorno, o quizás por los periodistas en cuestión. Sin embargo, hay veces que se intentan colar hechos incuestionables. Toda la prensa deportiva hoy recoge una información de una emisora de radio catalana según la cual Cesc y el Barça habrían llegado ya a un acuerdo para el fichaje del jugador de Arenys de Mar, y sólo faltaría la negociación con el Arsenal. Pero héte aquí que según Marca, que se habría puesto en contacto con el agente del jugador, éste habría declarado que tal acuerdo no existe.
Ahora, aquí hay varias posibilidades: que Marca esté diciendo la verdad, con lo cual o el representante estaría mintiendo, o lo estaría haciendo la radio que ha propagado la noticia. O, por otro lado, puede que esta sea veraz, siendo los falsarios en este caso el diario madrileño, o el agente de Cesc. Por supuesto, El Mundo Deportivo ya se ha puesto la medalla por haber anticipado la noticia hace por lo menos una semana...
No esperen ustedes que la parte que no tenga razón pida luego disculpas, ya sea por haber mentido, o por no haber contrastado las fuentes de su información. En este negocio mediático hay barra libre para soltar lo que quieras basándote en fuentes no fiables o en rumores sin fundamento. En el momento que sospechas algo, ya hay prisa por darlo a la luz, no vaya a ser que otros se te adelanten, y si aciertan, te roben la exclusiva. Los trabajos periodísticos serios, con investigaciones que llevan su tiempo y que no son publicadas hasta que son realmente contrastadas... aquí no son necesarios.
Se acuerda uno de ese momento tan cinematográfico de la película Todos los hombres del presidente, en el que Woodward (Robert Redford) y Bernstein (Dustin Hoffman) informan a su editor (Jason Robards) de las pruebas que tienen sobre lo que luego se llamaría el Watergate... y las dudas de éste último sobre la publicación de la noticia, su petición de que se compruebe la veracidad del asunto antes de sacarlo a la luz...
(nota cultureta: el editor en cuestión se vio involucrado años después en un escándalo periodístico cuando dio luz verde a un artículo sobre un niño heroinómano... que resultó ser un invento de la periodista que redactó la información. El editor se vio obligado a pedir disculpas públicamente a todos los incriminados en el artículo y a los lectores en general)
En la prensa deportiva de este país, la escena sería digna de una comedia española de los años cincuenta, o de una película de Berlanga... "jefe, que hemos oído que dicen por ahí que un hermano del cuñado de un vecino de la señora de la limpieza de Fulanovitch sospecha que el jugador se alegró una vez, viendo un partido por la tele cuando era niño, de que el Tracatrá F.C. marcara gol"... "¡Por Dios! Que nos han eliminado de la Copa y no hay noticias para rellenar entre semana... ¡Paren las rotativas! ¡¡¡Fulanovitch será jugador del Tracatrá F.C.!!!"
En fin... Lo que hay que reconocer que nos dan mucho food for thought a los blogueros, a las tertulias de los bares... y eso es un servicio público, sí señor. Así que igual hay que agradecérselo, incluso. Con la diferencia de que ustedes y yo, el profesor y el estudiante, el bombero y el policía, el electricista y el camarero... tenemos que dar cuenta de nuestros errores y, si las hubiera, mentiras. La prensa deportiva no. Afortunados ellos.
Adeu i bona sort.
El culé airado. Laporta se vuelve a equivocar.
2/02/2010 07:19:00 a. m.Ustedes ya me conocen. Saben de mis debilidades y manías. Una, la de considerar que Laporta, le pese a quien le pese, es, casi ha sido ya, el mejor presidente de la historia del Barça. O por lo menos, el presidente con la mejor tarjeta de triunfos, o el que mejor ha gestionado el grupo humano que ha caido en sus manos. Lo que sea.
También saben que estoy obsesionado por la palabra y la estética. Que hay que saber bien no sólo lo que se dice, sino también cómo y cuando se dice. Y, lamentablemente, es en este campo donde el bueno de Joan ha tenido más resbalones, empañando una labor casi modélica en lo social y deportivo (lo económico lo dejo aparte, porque, demostrando hechuras de político - no digo si bueno o malo - Laporta no se ha distinguido por demasiada transparencia en este aspecto... pero estoy divagando). Contradicciones de la vida, uno que se tiene por demócrata, respetuoso con todas las opiniones y opciones ideológicas... me encuentro deseando que nuestro president se quede calladito. Porque a veces hace mucho daño, y corre peligro de que se le acabe recordando más por sus meadas fuera de tiesto que por sus evidentes logros.
Laporta ha hablado mucho estos días. Demasiado, y siento decir esto. Eso sí, no se puede negar que ha mostrado lo mejor que puede decir y hacer, con sus apariciones en Asturias apoyando a las peñas del Principado, o sus diatribas contra la caverna mediática. Representando y defendiendo a su club, como debe ser. Incluso ha enseñado una inesperada vena mesurada, al defender y/o comprender a Cristiano Ronaldo... Pero al mismo tiempo ha dado lo peor de su verborrea al volver a hablar de sus intenciones políticas. Por un lado, se ha mostrado prepotente cuando afirma que sus años como presidente del Barça le han preparado para ser presidente de Catalunya. Como si dirigir un club de fútbol te hiciera automáticamente un buen gestor de toda una ciudad, comunidad o país. Vamos, anda.
Aunque lo que más me ha chirriado han sido estas palabras: "el Barça es la mejor herramienta para defender nuestro país porque no está sometido a las estructuras centrales". No porque no considere que deporte y política no puedan mezclarse. Al menos en esto, no peco de inocente y sé que es inevitable. A veces, es incluso positivo, como demuestran los hechos narrados por Clint Eastwood y su película Invictus. Es impepinable lo que el Barça representa para Catalunya y que la buena marcha de uno incide en la consideración de la otra. Hasta ahí llego. Podrá gustar más o menos, pero sería de tontos no admitirlo.
No, lo que me duele aquí es la palabra "herramienta". Mala elección lingüística por parte de Laporta. Primero, porque reduce mucho lo que implica el Barça. Si se nos llena la boca a todos los culés, y con razón, al mencionar eso de que el Barça "es más que un club", si estamos orgullosos de la implantación del equipo en diferentes ámbitos sociales, y más allá de las fronteras de Catalunya... ¿por qué disminuir la imagen del club reduciéndolo a "herramienta" para unos fines políticos?
En segundo lugar, Joan va a acabar dando la razón a los que le critican por usar el Barça para unos fines concretos. Hay un peligro evidente de que se minimice su buena gestión si la gente va a acabar pensando "sí, lo que quieras, pero utilizó al Barça para unos objetivos concretos, fue para él una herramienta." Insisto, y no me cansaré de decirlo, la estética es importante...
Finalmente, y aquí está lo que más me preocupa, está la posición en la que Laporta deja a futuros presidentes del club. Imaginémonos que el próximo presidente, independientemente de su ideología, decide mantener un perfil bajo. No hace declaraciones altisonantes, no se prodiga en actos públicos o manifestaciones más allá de lo que le obligue su cargo de máximo dirigente de una asociación deportiva. ¿Se imaginan ustedes a la influyente masa culé de opinión independentista reprochando al presidente que no aproveche esa "herramienta" que es el Barça? En un club de entorno tan difícil, eso podría hacer mucho daño. Podríamos pasar al extremo opuesto, con aficionados pensando "sí, el Barça irá bien y todo lo que quieras, pero se está desaprovechando la ocasión de usarlo para defender a Catalunya".
Hace tiempo que dije que, si Laporta iba a seguir mostrándose tan lenguaraz, una vez pasado el mundialito, y con las seis copas en el Museu, el presidente podría haber hecho mutis por el foro, para preparar el proceso electoral con calma y poder dedicarse plenamente a sus ambiciones políticas sin que estas interfirieran en el devenir blaugrana. No ha sido así, y evidentemente tiene el derecho de apurar su mandato hasta el final. Y su gestión se merece la posibilidad de acudir a la final de Champions, nada menos que en el Bernabeu, como presidente del equipo.
Pero eso supone que, de vez en cuando, su lenguaraz porte puede acabar por hacer más daño que otra cosa. Por eso seguiré teniendo miedo cada vez que Laporta haga declaraciones. Porque está en una huida hacia adelante y le dan igual ya las consecuencias de sus palabras. Y eso es malo. En primer lugar, para la imagen del club, y en segundo lugar porque su trabajo y gestión no se merece que al final muchos le acaben recordando más por sus meteduras de pata que por sus logros como presidente. Como el mejor presidente que hemos tenido. Que no se olvide.
Adeu i bona sort.
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También saben que estoy obsesionado por la palabra y la estética. Que hay que saber bien no sólo lo que se dice, sino también cómo y cuando se dice. Y, lamentablemente, es en este campo donde el bueno de Joan ha tenido más resbalones, empañando una labor casi modélica en lo social y deportivo (lo económico lo dejo aparte, porque, demostrando hechuras de político - no digo si bueno o malo - Laporta no se ha distinguido por demasiada transparencia en este aspecto... pero estoy divagando). Contradicciones de la vida, uno que se tiene por demócrata, respetuoso con todas las opiniones y opciones ideológicas... me encuentro deseando que nuestro president se quede calladito. Porque a veces hace mucho daño, y corre peligro de que se le acabe recordando más por sus meadas fuera de tiesto que por sus evidentes logros.
Laporta ha hablado mucho estos días. Demasiado, y siento decir esto. Eso sí, no se puede negar que ha mostrado lo mejor que puede decir y hacer, con sus apariciones en Asturias apoyando a las peñas del Principado, o sus diatribas contra la caverna mediática. Representando y defendiendo a su club, como debe ser. Incluso ha enseñado una inesperada vena mesurada, al defender y/o comprender a Cristiano Ronaldo... Pero al mismo tiempo ha dado lo peor de su verborrea al volver a hablar de sus intenciones políticas. Por un lado, se ha mostrado prepotente cuando afirma que sus años como presidente del Barça le han preparado para ser presidente de Catalunya. Como si dirigir un club de fútbol te hiciera automáticamente un buen gestor de toda una ciudad, comunidad o país. Vamos, anda.
Aunque lo que más me ha chirriado han sido estas palabras: "el Barça es la mejor herramienta para defender nuestro país porque no está sometido a las estructuras centrales". No porque no considere que deporte y política no puedan mezclarse. Al menos en esto, no peco de inocente y sé que es inevitable. A veces, es incluso positivo, como demuestran los hechos narrados por Clint Eastwood y su película Invictus. Es impepinable lo que el Barça representa para Catalunya y que la buena marcha de uno incide en la consideración de la otra. Hasta ahí llego. Podrá gustar más o menos, pero sería de tontos no admitirlo.
No, lo que me duele aquí es la palabra "herramienta". Mala elección lingüística por parte de Laporta. Primero, porque reduce mucho lo que implica el Barça. Si se nos llena la boca a todos los culés, y con razón, al mencionar eso de que el Barça "es más que un club", si estamos orgullosos de la implantación del equipo en diferentes ámbitos sociales, y más allá de las fronteras de Catalunya... ¿por qué disminuir la imagen del club reduciéndolo a "herramienta" para unos fines políticos?
En segundo lugar, Joan va a acabar dando la razón a los que le critican por usar el Barça para unos fines concretos. Hay un peligro evidente de que se minimice su buena gestión si la gente va a acabar pensando "sí, lo que quieras, pero utilizó al Barça para unos objetivos concretos, fue para él una herramienta." Insisto, y no me cansaré de decirlo, la estética es importante...
Finalmente, y aquí está lo que más me preocupa, está la posición en la que Laporta deja a futuros presidentes del club. Imaginémonos que el próximo presidente, independientemente de su ideología, decide mantener un perfil bajo. No hace declaraciones altisonantes, no se prodiga en actos públicos o manifestaciones más allá de lo que le obligue su cargo de máximo dirigente de una asociación deportiva. ¿Se imaginan ustedes a la influyente masa culé de opinión independentista reprochando al presidente que no aproveche esa "herramienta" que es el Barça? En un club de entorno tan difícil, eso podría hacer mucho daño. Podríamos pasar al extremo opuesto, con aficionados pensando "sí, el Barça irá bien y todo lo que quieras, pero se está desaprovechando la ocasión de usarlo para defender a Catalunya".
Hace tiempo que dije que, si Laporta iba a seguir mostrándose tan lenguaraz, una vez pasado el mundialito, y con las seis copas en el Museu, el presidente podría haber hecho mutis por el foro, para preparar el proceso electoral con calma y poder dedicarse plenamente a sus ambiciones políticas sin que estas interfirieran en el devenir blaugrana. No ha sido así, y evidentemente tiene el derecho de apurar su mandato hasta el final. Y su gestión se merece la posibilidad de acudir a la final de Champions, nada menos que en el Bernabeu, como presidente del equipo.
Pero eso supone que, de vez en cuando, su lenguaraz porte puede acabar por hacer más daño que otra cosa. Por eso seguiré teniendo miedo cada vez que Laporta haga declaraciones. Porque está en una huida hacia adelante y le dan igual ya las consecuencias de sus palabras. Y eso es malo. En primer lugar, para la imagen del club, y en segundo lugar porque su trabajo y gestión no se merece que al final muchos le acaben recordando más por sus meteduras de pata que por sus logros como presidente. Como el mejor presidente que hemos tenido. Que no se olvide.
Adeu i bona sort.
El culé airado. Que no tomen a la gente por imbécil...
1/26/2010 02:58:00 p. m.... aunque a ellos les de igual quedar así. Pero es su problema. Puedo entender que tengan miedo a que los comités se ensañen con CR (aunque saben que no va a ocurrir), y que intenten buscar atenuantes al lance en cuestión. Igual que entiendo (aunque no apoye) que en la orilla culé vayan a lo contrario y exageren y saquen sangre. Es la maldita ley de la prensa deportiva. Disimular o exagerar, según convenga.
Lo que me indigna es que intenten tomar a la gente por imbécil. Porque que digan que esta jugada, donde hay un forcejeo en el que hay contacto, pero termina con los dos jugadores en pie...
... es calcada a esta otra, donde en otro forcejeo un jugador da un manotazo al rival y le deja sangrando en el suelo...
... es quedar como un tonto de baba y pretender que los demás lo sean también.
Ahora, que cada palo aguante su vela. Cada cual que se crea lo que quiera creer.
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Lo que me indigna es que intenten tomar a la gente por imbécil. Porque que digan que esta jugada, donde hay un forcejeo en el que hay contacto, pero termina con los dos jugadores en pie...
... es calcada a esta otra, donde en otro forcejeo un jugador da un manotazo al rival y le deja sangrando en el suelo...
... es quedar como un tonto de baba y pretender que los demás lo sean también.
Ahora, que cada palo aguante su vela. Cada cual que se crea lo que quiera creer.
El culé airado. Los bajitos, fuera
1/26/2010 07:05:00 a. m.Sí señor, fuera con ellos. Que los echen de los terrenos de juego. No hay lugar para tapones de 1,70 o menos en este deporte tan viril, tan sufrido, tan dado al espectáculo de los más altos, los más fuertes, los más rápidos… y los más guapos.
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Ya no es sólo que su presencia nos otorgue un juego ratonero o un juego de tiralíneas, según las características técnicas del jugador. Que ya es pecado bastante, por Dios, el privarnos de ver en su puesto a jugadores rocosos, pura peña, representantes de la fuerza y el honor, adláteres del fútbol directo, recio en el contacto, testosterona pura.
No, ladies and gentlemen, lo peor es que por su baja estatura inciden claramente en la apreciación del reglamento. ¿Qué culpa tienen aquellos modelos de proporciones griegas clásicas de que sus rivales tengan la nariz donde un jugador de verdad, como mandan los cánones, tendría su fuerte y robusto pecho? Con sus menudas proporciones, estos jugadores bajitos provocan que una acción que entre dos gigantes, dignos representantes de la especie humana, pasaría inadvertida, se convierta en el triste espectáculo de un pequeño futbolista sangrando sobre el cesped. La culpa es de ese despojo de persona, que debería haber tomado más calcio en su niñez.
Encima, por su pequeña envergadura, son incapaces de devolver la moneda. Cuando son ellos los que se intentan zafar de un rival, no tienen la fuerza suficiente ya no para derribarle… ni siquiera para moverle del sitio. Así que al árbitro no le suele quedar más remedio que sancionar la infracción del jugador alto y fuerte, que, una vez más, no tiene la culpa de jugar con personajes más dignos de la corte pintada por un Velázquez, por ejemplo…
Así que, bajitos que casualmente podáis estar leyendo estas líneas, seguid mi consejo. Si en vuestros planes entra jugar al fútbol, o incluso lo hacéis ya… dejadlo. No sólo por el bien del deporte, sino también por vuestra seguridad y tranquilidad mental. Porque un buen día podréis tener la nariz, o la cabeza, donde no debéis… y provocaréis la mala suerte de alguien que os dará un manotazo, o codazo, causándole una exagerada sanción. Y sufriréis las críticas de prensa, y los cachondeos de los foros y conversaciones de bar, por vuestra estatura.
Así que por vuestro propio interés y por el enaltecimiento de un deporte apto sólo para atletas de verdad… dejadlo. No me den las gracias por el consejo, tiene uno vocación de servicio público.
Adeu i bona sort.
El culé airado. Pero qué pesados son, rediez.
1/19/2010 08:10:00 p. m.Ya no hay que esperar a pausas por partidos de selección y ausencia de noticias. Ya no hace falta plantearlo como cortina de humo cuando las cosas van mal dadas. La prensa deportiva ha roto las paredes del embalse y las aguas fluyen libres, salvajes, llevándose por delante la veracidad, la honradez y la vergüenza.
Y es que son muy pesados, rehostias. Lanzan a las portadas titulares rimbombantes e imágenes con jugadores que ellos (y nosotros, y la plantilla técnica de cualquier equipo, y la portera de Núñez) querríamos en nuestro equipo. Da igual que no hay un solo átomo de credibilidad en lo que dicen. Y da igual que el año pasado tuviera que pararles los pies Pep Guardiola en una memorable conferencia de prensa. Si por ellos fuera, le harían la plantilla al entrenador y director técnico en nómina.
En El Mundo Deportivo dan por hecho que el corazón de Wayne Rooney es más culé que el de los herederos de Joan Gamper. Que sus sueños más húmedos no van por la modelo o participante de reality de turno, sino más bien por vestir la camiseta blaugrana. Y la portada lo refleja bien a las claras. Rooney ama al Barça. Y pregunta todos los días a Piqué por esa amante esquiva a la que le gustaría llevarse a la cama.
Claro, es más fácil esto, tiene más glamour crear ilusiones en los crédulos que el citar a la prensa inglesa, que hoy maneja una supuesta futura oferta del Barça por el delantero del ManU, que rondaría entre los 70 y los 85 millones de libras. Entre 85 y 97 millones de euros (o de mortadelos, como diría mi admirado Pérez-Reverte). Porque mencionar esto en portada no queda bien, ya que todos, hasta los más crédulos, saben que el Barça no puede ni debe hacer tal desembolso, con lo cual la portada no sería tan aparente.
Eso sí, al otro lado del puente aéreo no se quedan cortos ni mucho menos. Aunque son un poquillo más sibilinos. Marca plantea una portada en la que destaca una arenga de Pellegrini a los suyos (bonita imagen, para variar), pero no se les escapa la oportunidad de vender un poquillo de humo y en una esquinita afirman haber pillado al valencianista Silva y su representante de ‘visita’ en Madrid. Así, tal cual. Entre comillas lo ponen, porque a buen entendedor pocas palabras bastan.
Da igual que en otros aledaños de la prensa más seria se mencione que David Silva está en Madrid para promocionar la imagen de Gran Canaria en la feria del turismo Fitur. Luego, en noticia interior insisten en haber “cazado” al jugador. Curiosa caza cuando otros periódicos ya daban cumplida noticia de la estancia del jugador canario en Madrid. Eso sí, por motivos que se me escapan, y aquí no digo nada, que cada cual saque conclusiones si le apetece, en posteriores versiones de la portada de hoy que aparece en Internet, desaparece toda alusión a tal visita del jugador. No haré ningún comentario al respecto, repito.
La cuestión es que esta prensa deportiva de nuestros pecados seguirá echando toneladas de oprobio sobre una muy ilustre profesión, a base de engañifas y palabrería vacua. Y nosotros lo sufriremos. O no. Quizá es la prensa que nos merecemos…
Adeu i bona sort.
El culé airado. Sesión de espiritismo
1/13/2010 07:26:00 a. m.Hoy toca partido épico. O así debería ser. Si el Barça quiere seguir adelante en Copa, no queda más que demostrar galones y, con permiso del Sevilla, dejar claro que se sigue siendo el mejor. El problema es que, históricamente, no somos un equipo con pedigrí de esto tan bonito que se llama “remontada”. Que, por cierto, a pesar de lo que diga cierta prensa, habría que matizar, porque para un equipo de la calidad del culé, para cualquiera de los grandes (y así no se me ofende nadie), luchar por resolver un marcador contrario con la mínima diferencia es más solventar un resultado adverso que “remontar” un marcador de escándalo. Pero bueno, todo es cuestión de terminología y además estoy divagando…
En fin, decía que no hay tradición blaugrana de la remontada. En nuestra historia, o nos han ganado con claridad y no hubo nada que hacer, o hemos ganado con solvencia y no nos ha hecho falta. Apenas ha habido términos medios. Por ejemplo, al otro lado del puente aéreo saben mucho de remontadas, en la época aquella de los noventa minuti molti longui en el Bernabeu, que decía el malogrado Juanito. Ahí nacieron el espiritu de Juanito, las cofradías del clavo ardiendo y otros subterfugios sobrenaturales a los que acuden los madridistas cuando las cosas están perdidas. Y hay que reconocer que en alguna ocasión les ha funcionado. O algo así.
Pero en can Barça no hay almas en pena a las que acudir en sesiones de espiritismo buscando solaz y apoyo en momentos difíciles. La prensa afín, en un intento de animar el ambiente, ha buscado ejemplos de remontadas, y ha encontrado poco, aunque no cabe duda de que algunas fueron de órdago. En la Copa de Europa del 86 ante el Goteborg, o en la Champions del 2000 ante el Chelsea… aunque uno se quedaría en la de la Recopa del 79 ante el Anderletch, porque esta hizo posible la final de Basilea, con todo lo que supuso para empezar a cambiar el rumbo de la historia culé…
Con todo, uno opina que, aunque éstas y otras fueran remontadas con mayúsculas, no hay en ellas nada de “sobrenatural”, que llame a una corriente de optimismo basado en un gen culé capaz de sobreponerse a marcadores definitivamente adversos. Sencillamente, en esos partidos se impuso la mayor calidad del equipo. Si han leído un post de servidor sobre el tema, verán que no creo en la testiculina ni similares, y sí en la calidad.
Y miren por donde, ahí es donde podemos agarrarnos. A la calidad. Dejémonos de buscar espíritus pasados ni ejemplos edificantes en la historia, y pensemos en la calidad del equipo, que la tiene por arrobas (estoy suponiendo que Pep presentará hoy alineación de gala, o casi), y, sobre todo, en el gen ganador que Guardiola ha instaurado en la plantilla. Si el Barça juega hoy con los mejores, y sale al campo con humildad pero sin intención de tirar nada, por supuesto que es posible eliminar al Sevilla.
Y a mí se me da que Pep es consciente de la importancia de este partido. De que superar una eliminatoria adversa ante un rival del pedigrí del sevillista dejaría claro que no hay crisis ni leches. Y que se piensa volver a luchar por todo y que se puede conseguir.
O sea que, ladies and gentlemen, se puede remontar. No porque seamos un equipo dado a ello, no porque convoquemos a ánimas o cofradías varias… Nada de sesiones de espiritismo. Podemos, y estamos obligados a intentarlo, porque este sigue siendo a día de hoy, hasta que los resultados allá por junio den las notas finales, el mejor equipo del mundo. Y porque Mr Pep Guardiola ni sabe ni quiere renunciar a ningún título. Y esa actitud se contagia a los jugadores. Al final, si pasamos, será porque hemos sido mejores; y si no, porque el Sevilla nos ha superado en el conjunto de la eliminatoria.
Sin espíritus ni cofradías ni otras soplapolleces.
Adeu i bona sort.
El culé airado. La derrota de la palabra
1/05/2010 09:33:00 a. m.Hoy debería ser día de comentar el importante, y presumiblemente interesante dada la entidad de los rivales, partido de copa que nos espera esta noche; de elucubrar qué alineación va a presentar Pep; de discutir, como propone Damsam en otro envío de esta página, sobre la conveniencia de que el Barça vaya a por todas esta temporada o que regule esfuerzos en Copa pensando en otras competiciones de más fuste… pero no. Basta leer la prensa para ponerse de mala hostia una vez más.
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Igual es cosa de deformación profesional, pero no soporto cuando las palabras, el lenguaje, se saca de contexto, se pervierte, y los términos pierden su significado original y toda su fuerza. Me ocurre por ejemplo con los insultos y el lenguaje soez, que de tanto usarlos en circunstancias leves y sin mayor consecuencia, pierden su poder cuando son usados en aquellos casos en los que son realmente requeridos. Pero estoy divagando…
Una palabra que está perdiendo fuerza y que poco a poco va siendo despojada de la gravedad encerrada en su significado es “robo”. Lees la prensa deportiva, o los comentarios de los forofos más ultramontanos, y un arbitraje dudoso (o ya no pongamos claramente erróneo) se convierte en un “robo”. Como cuando un banco es atracado; o cuando se le quita la pensión a una viejecita (y aquí estoy siendo deliberadamente demagogo, que conste). O como cuando te cobran ciento por algo que solo vale uno. El arbitraje del Camp Nou el pasado sábado fue un “robo”. Por supuesto, “lo” de Stamford Bridge y el simpático calvo noruego deja en pañales el asalto al tren de Glasgow. Le pitan un penalty dudoso a Cristiano y echamos espumarajos blaugranas ante el “robo”.
Vamos a dejar aparte el gracioso hecho de que quienes más protestan ante el “robo” no sean precisamente las presuntas víctimas (estoy seguro de que, por ejemplo, se ha mentado más a la madre del noruego en la Brunete y aledaños mediáticos – o no – que en el elegante barrio londinense que aloja al club de Abramovich) y seamos serios, ladies and gentlemen. Podemos hablar en estos casos de errores que benefician a un equipo concreto. O de canguelo (aquí sí) arbitral a la hora de tomar ciertas decisiones. O, incluso, si les apetece, de arbitrajes descaradamente favorables a unos o a otros.
Con todo, a ver si se enteran (nos enteramos) de que un robo es un delito. Un crimen. Acusable, demostrable y denunciable cuando se es testigo del mismo o se tienen pruebas. El abuso de la palabrita en cuestión la pervierte, la derrota, la vacía de contenido. Así que si estamos seguros que tras un arbitraje sibilino, o directamente perversamente favorable a alguien, se esconde un delito, actuemos en consecuencia. Inundemos de denuncias los juzgados. Llevemos ante la justicia a los criminales: al árbitro, sus asistentes, el comité que los designó para ese partido… Pero si todo lo que tenemos es la rabia más o menos contenida de que nuestro rival se ha beneficiado de la mala preparación del árbitro, o de su falta de cáracter, o de su desconocimiento del reglamento, o, sencillamente de su falta de visión en momentos concretos del partido… entonces apretemos los puños, quejémonos (por supuesto, el derecho al pataleo no nos lo debe quitar nadie)… pero llamemos las cosas por su nombre. Y sin pruebas de delito, un robo no lo son.
Sigo leyendo la prensa. Y aquí sé que me voy a meter en turbias aguas de la política. Pido perdón por adelantado. Pero es que cuando alguien tiene la boca suelta, acaba diciendo majaderías, o eso cree uno. Ha hablado Laporta. Para El Mundo, nada menos. Vamos a dejar aparte el hecho de que despliegue su incontinencia verbal en el templo de esa “caverna mediática” que tanto desprecia, y que tanto daño hace al Barça. Será el tópico ese de la política y los extraños compañeros de cama.
No, paso de eso y me centro en el tema. La derrota de la palabra. Ya no es bastante que el president, y algunos independentistas radicales en este país de nuestros pecados, lleven tiempo pervirtiendo las palabras “libre” y “libertad”. Que pidan llibertat, o una Catalunya lliure… cuando eso ya lo tienen o ya lo son. Que tenemos una democracia, imperfecta claro está, pero democracia, que les permite decir lo que les apetezca y obrar, dentro de la legalidad, como quieran. Lo que no son y no tienen, y quieren, es ser “indepedientes”. Quieren la “independencia”. Que no es lo mismo que “libre” y “libertad”. Cuidadito con el uso de las palabras, que las puede cargar el diablo… claro que me temo que ellos lo saben muy bien.
Y ahora salta Joan con esa frase ridículamente rimbombante de que “El Barça encarna la épica que guía a la libertad a los pueblos sometidos”. Toma ya. O sea que como el Barça es, como decía Vázquez Montalbán, el “ejército no armado de Catalunya”, supongo que para Laporta esto equipara a Catalunya con paises sometidos al yugo de férreas dictaduras, o de leyes denigrantes. Y ya tenemos otra palabra derrotada y vaciada de contenido. “Someter”. Catalunya está sometida. Las cárceles del opresor estado español están llenas de patriotas catalanes que no pueden hablar su lengua, o propagar sus tradiciones, o proclamar a los cuatro vientos que quieren la independencia, que el Barça vuelva a ganar seis copas o jalarse un bocata de pernil i pa amb tomaquet.
No, senyor Laporta. Catalunya no está sometida. Más bien, digamos que en el estado jurídico actual, lo que pretenden usted y los que como usted piensan, es imposible. No pueden tener embajadas propias, ni selecciones nacionales en competiciones internacionales porque, aunque no les guste y lo acepten sólo como imperativo legal, son parte de una entidad nacional mayor llamada España. Y lo son (y no hablo ahora de historia, si no de lo que reflejan los resultados en las urnas desde hace treinta y tres años) porque la mayoría de los votantes catalanes así lo quieren al votar a fuerzas políticas que abogan por dicha integración. Cuando dé la vuelta a la tortilla, veremos qué pasa. Entonces igual me tengo que tragar mis palabras y, a lo peor, sí hay que usar el palabro. “Someter”. Pero entretanto… no le diré que deje de usar al Barça como plataforma de sus ansias personales, porque en un estado libre, puede usted, y debe, hacer lo que le venga en gana siempre que sea legal. Me guste a mí, o a Perico de los Palotes, o no. Pero cuidadito con pervertir las palabras, que luego las consecuencias no suelen ser agradables…
El lenguaje es un arma demasiado potente en manos de quien, voluntariamente o no, lo manipula y pervierte. No me gusta ver a la palabra derrotada.
Adeu i bona sort.
El culé airado. Hasta los cojones de los cojones
12/22/2009 07:34:00 a. m.Por supuesto, los enrabietados fans argentinos que por ahí apuntan, no paran a pensar que el fútbol de Messi no es cosa de testiculina, si no de talento puro y duro. El que él pone, y el que ponen a su disposición otros. Xavi. Iniesta. Piqué. Alves. Etóo antes e Ibra ahora. Todos ellos satelites que rondan en torno del argentino y le nutren de balón en plan gourmet o reciben la miel de su juego. Y tampoco paran a pensar que Leo no tiende a rehuir el balón, por mucho que por sus características den pie a que reciba toda la estopa habida y por haber.
Con la albiceleste no pasa esto, claro. Porque está a años luz de la calidad que el de Rosario se encuentra en el Barça. Y por eso su juego parece triste y deslabazado, dando la impresión de que la cosa no va con él. Y es que no va, rediez. Messi es un náufrago en una isla solitaria cuando juega con Argentina, limitándose a esperar el barco que le saque de la mediocridad y pueda volver al planeta fútbol. Le rodean jugadores fajados en mil batallas cruentas, avezados más en el arte de destruir que en el de construir. Y ese no es su rollo.
Pero no, en lugar de entender eso y estar orgullosos de que el actual mejor jugador del planeta sea tan argentino como el tango y el mate, y que esté comprometido con la albiceleste hasta las cejas, algunos le reprochan “falta de cojones”. Claro, ellos prefieren el sudor, los rostros alterados por la furia. El ardor de la batalla. Prefieren lo más fácil, destruir, y ver si en esa destrucción se llevan por delante al rival. Es una táctica futbolística tan válida como cualquier otra, y no cabe duda de que puede dar resultados.
Pero tampoco es garantía de éxito. Esos “cojones” de los que alardean algunos en Argentina no les libró de una clasificación para el mundial patética, a última hora, aunque para ellos fuera extática, no me cabe duda. Los “cojones”, la furia, el “a mí Sabino que los arrollo” fue prácticamente el único argumento futbolístico de España durante casi un siglo. Mientras los mejores momentos del futbol nacional se daban a nivel de clubes merced al talento (ahí están el Madrid de Di Stefano o la quinta del buitre, o el Barça del Cruyff jugador y entrenador, o el del primer Rikjaard), a nivel de selecciones seguíamos admirando el sudor, la lucha, la testiculina, vaya… esa que en general nos dejaba siempre a la puerta de todo. La medalla de plata de la olimpiada de Amberes. El gol de Zarra a la pérfida Albión, que nos llevó nada menos que a un … cuarto puesto, lo mejor que hasta ahora hemos hecho en un Mundial.
Claro que esto era también extensivo a otros deportes, donde el erial franquista era absoluto. Y las pocas excepciones que había, pongamos a Bahamontes, por ejemplo, eran expuestas como ejemplo de la furia nacional, cuando en realidad sin la calidad del águila de Toledo no hubiera habido ni furia ni triunfos ni leches.
Es más, en España hemos gozado de triunfos deportivos importantes desde los noventa fruto del trabajo, el entrenamiento y el talento. Indurain, Nadal y tantos otros han aportado su furia, sus ganas de triunfo sí, pero también su inteligencia. Volviendo al fútbol, el Barça triomfant de Guardiola combina el talento innegable de su plantilla con el gen ganador que se ha instalado en el equipo. Con las dos cosas se ha llegado adonde estamos ahora, no sólo con los arrebatos de testiculina. Igual que por mucho talento que tengas, si no pones toda la carne en el asador, difícilmente vas a conseguir el triunfo.
En España parece que nos vamos curando de todos los males que la malhadada “furia” nos trajo. En Argentina, o por lo menos en algunos argentinos, no. Quizá tenga que ver con lo de la época de crisis que vivimos, igual que el momento de la “furia española” coincidió con el hambre y las miserias de la postguerra dictatorial. Queremos ver a nuestros atletas sufrir como nosotros estamos sufriendo. Salir adelante peleando, sudando y sufriendo por la última pelota, el último kilómetro a correr, el último raquetazo que dar, igual que nosotros sufrimos trabajando por el último euro, o peso.
Sea como sea, uno está harto ya de los cojones futboleros. Cuando no tienes otra cosa, cuando no hay talento, normal que acudas a ellos. Y, repito, no niego que a nivel resultadista ha funcionado muchas veces. Demasiadas, diría yo. Pero cuando tienes el delicatessen del talento, la filigrana, el arte deportivo… por favor, disfrutemos de ello. El momento que estamos viviendo en la selección nacional, o en el Barça, son fruto de la combinación de testiculina y calidad. Igual que ocurrió con la Argentina del Maradona jugador, o el Brasil de Pelé. No perdamos la perspectiva ni queramos volver a los tiempos estériles de la furia… Y a los argentinos yo les diría que estén orgullos de haber parido al mejor jugador del mundo este año, y que tengan paciencia… en el momento en que se junten en la albiceleste algunos jugadores más con genio y pericia, Messi estallará también a nivel de selecciones. Es joven y hay tiempo. Ocurrirá, no lo duden.
Adeu i bona sort.
El culé airado. Pensándolo mejor...
12/19/2009 09:40:00 p. m.Oh , sí, en Marca no dudamos en alabar los triunfos del máximo rival, oh que deportivos somos...
... claro que no conviene pasarse, que igual nuestros jefes se molestan algo...
(Nota: entre estas dos portadas hay hora y media de diferencia...)
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... claro que no conviene pasarse, que igual nuestros jefes se molestan algo...
(Nota: entre estas dos portadas hay hora y media de diferencia...)
El culé airado. Orgullo patrio
12/11/2009 07:32:00 a. m.No, yo más bien quisiera centrarme en ese falso patriotismo que destilan una parte demasiado grande de los deportistas. Y de cómo muchos de nosotros, aficionados pusilánimes y crédulos en este caso, caemos en la trampa y nos entra un hinflado, exagerado y desde luego nada merecido orgullo patrio cuando nuestros presuntos compatriotas deportistas consiguen algún triunfo.
No hay nada malo en desear el triunfo de alguien con quien compartes nacionalidad. Es lógico. Ante el aspecto teatral del deporte, el ver una competición con el deseo de que gane alguien, es normal decantarse por lo que tienes más cerca. Es lo más cómodo. En una tira de Mafalda, la niña se quejaba de que en el cole le pusieran por enésima vez una composición sobre “la patria” y aludía que si los argentinos amaban a Argentina por nacer en Argentina, los javaneses amaban a Java por nacer en Java, y así sucesivamente, la redacción podía llevar por título “patriotismo y comodidad”. Pues eso. Acabamos queriendo que ganen nuestros compatriotas porque es lo que tenemos más cerca, lo cómodo.
Pero de ahí a hinchársenos el corazón, a tener que desear el triunfo de estos deportistas sólo por compartir nacionalidad y a pensar que sus victorias nos hacen más grandes… en definitiva, a vincular orgullo patrio a hazañas deportivas… pues miren, respeto a todos aquellos que así lo sientan, pero no es lo mío. De ninguna manera.
En primer lugar, porque en algo tan pasional como puede llegar a ser el deporte, este sentimiento exacerbado puede llevar a actitudes irreflexivamente xenófobas, racistas e incluso violentas. Se acaba concibiendo la competición deportiva como una pugna entre naciones (o ciudades o regiones o comunidades si vamos a lo más local) donde se dirime una falsa supremacía. Mi país es mejor que el tuyo porque hemos ganado el mundial; qué grande es mi país, que uno de nuestros tenistas ha ganado Roland Garros. Y así ad infinitum. Y claro, para que tal “supremacía” exista, se llega entre el aficionado a la creencia de que todo vale. Se empieza asistiendo a espectáculos lamentables en las gradas, donde se insulta al rival por ser de tal nacionalidad o raza, y se pasa a sentir vergüenza por lo que se dice en los foros, en los debates… y se puede llegar a acabar en… bueno, no quiero ni pensarlo.
Y en segundo lugar, porque cuando tenemos esta actitud, cuando depositamos nuestro orgullo patrio en manos de estos señores y señoras, la pasión nos impide ver que ellos no responden a nuestras exigencias. Ellos, y que conste que no lo critico, no pelean por hacer mejor a su patria. Pelean por su triunfo, y consecuente remuneración económica, personal. Es lógico. Por lo menos hasta ahí.
Lo que no admito, y me incomoda hasta límites insospechados, es la hipocresía. La vacuidad de unas palabras falsas. Y puede que me equivoque y me deje llevar a veces por mis prejuicios y paranoias, pero no puedo evitarlo. Por ejemplo, cuando un futbolista habla de que lo máximo que hay es representar a tu país en una competición de selecciones, pienso en por qué entonces discuten e incluso hacen plantes al hablar de las primas por victoria. Si es tanto honor pelear por tu país, para qué hacen falta más incentivos.
Y, desde luego, y aquí volvemos al tema origen de esta digresión, si orgullosamente portas símbolos de tu país denotando tu amor incondicional al mismo pero luego resulta que le defraudas vilmente (“defraudar” en todos los sentidos, el económico y el emocional) al no cumplir tus obligaciones con él… eso me resulta repugnante.
Porque yo no le reprocho a Arantxa Sánchez Vicario el que haga todo lo posible para que los réditos de su esfuerzo se queden en su mayor parte en su cuenta bancaria. Si ella, o cualquier otro deportista, artista, etc., deciden que la carga impositiva de su propio país es demasiado grande y la ley les permite el buscarse otro regimen impositivo menos presionante… pues bien, allá cada cual. Lo que sí pido entonces es que se haga con todas las consecuencias. Que no me vengan luego con historias de amor por su país. Que cumplan con sus nuevas obligaciones en el nuevo país que les acoge. Que se dejen de simbolitos patrios y de concesiones a la galería…
Y es que además, en el caso de la señorita Vicario, parece ser que tributaba en Andorra aludiendo su residencia en ese país… cuando en realidad era una residencia virtual, porque su domicilio, su vida… seguían tan ricamente en Barcelona. Esto sí que es bonito. Como en este país se vive de pu… muy bien, vaya, aquí se queda uno… pero tus obligaciones fiscales van para otro. Esto es lo que más me duele de la actitud de una deportista a la que por otro lado nunca negaré su calidad y de la que siempre admiré su esfuerzo y trabajo sobre la pista… pero en este caso, bonica, como se dice vulgarmente, te han “pillao” con el carrito del “helao”… y me alegro, mira tú.
Por razones como estas, puedo alegrarme de la victoria de un compatriota, pero nunca apoyaré a alguien por el mero hecho de ser gijonés, asturiano o español como yo. A esa persona le pediría algo más. Y nunca he vinculado ni vincularé un orgullo patrio o de origen a una victoria deportiva, ni me creeré que los gijoneses, asturianos o españoles somos mejores porque uno de nosotros logre un triunfo.
El patriotismo y el deporte casan muy mal, me temo.
Adeu i bona sort.
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