No creo que la selección albiceleste tenga excesivos problemas para clasificarse. Ha de ganar a Paraguai, en campo contrario, pero Argentina tiene capacidad para eso y más. El problema de Argentina es su seleccionador. El pelusa ha sido casi con total seguridad, el mejor jugador en la historia de este deporte, pero eso, no le asegura ser un buen entrenador. Lo cierto es que su elección como seleccionador nunca la entendí. Su vida post-futbolísticoa ha sido todo un show, pasando por las drogas, sus visitas a Cuba o Venezuela, sus recaidas, sus recuperaciones y programas de televisión por bandera. Durante todos estos años, de fútbol, nada. Diego debería saber que este deporte evoluciona a pasos agigantados y si no estás al día, corres el riesgo de quedarte outside a las primeras de cambio. ¿No creeis que Argentina necesita un cambio de ciclo? Alguien que abra la puerta y deje entrar un poco de aire fresco y que se disipe el olor a rancio que ya está impregnando peligrosamente las paredes de la habitación.A Maradona lo veo más como apoyo espiritual, como imagen de ganador, deportivamente hablando, como fuente inspiradora, pero no como director, mariscal o pastor de una selección de la grandeza de la albiceleste. El pelusa como hincha de boca o fenómeno social, es insustituible, pero para entrenar, le faltan unos cuantos hervores.
El problema radica en que para los argentinos, el 10 eterno es un dios y destituirlo, hecharlo o despedirlo, suena más a sacrilegio que a otra cosa. ¿Quien es el guapo que destituye a una leyenda como él? Si el 2-6 ante Bolivia no fue suficiente, ahora una derrota en Rosario ante una Brasil sosa, donde solo Kaka y Robinho mantienen algún reflejo de lo que antaño fue la amarelha... En cualquier otro país, Maradona tendría los días contados. Y mientras, el equipo palmando y desaprovechando una oportunidad histórica, con jugadores de la talla de Messi, Tevez, Kun o Maxi en un equipo que debería aspirar a ganar el mundial.
También me gustaría reseñar que sigo sin entender como federaciones de la tradición de Francia o Portugal, mantienen a seleccionadores tan mediocres como Queiroz y Domeneq. Flipante.

